Caminaba por la calle totalmente ensimismada en su tristeza y era tanta que sus ojos estaban humedecidos, cristalinos por las lágrimas que bajaban ya por sus mejillas, tenía rato que había comenzado a caminar y mientras caminaba sus lágrimas se le escapaban de sus ojos. Su tristeza tenía que ver con la mujer que decía amarla y que le prometió quedarse con ella toda la vida. Tenían muchos planes y hasta matrimonio le había propuesto semanas atrás aún cuando cada palabra que salía de sus labios le decían que la amaba, pero solo basto un viaje suyo a Japón para que eso cambiará. Así que estaba tan perdida que podría caminar y chocar con un poste y no se daría cuenta hasta que termine en el suelo.
... Osea ¡¿Qué no te puedes fijar?!— decía con cierto enojo y molestia y cuando noto aquellas lagrimas cambiaron las cosas pensando que le había hecho daño—L-lo siento ¿Te hice daño?
—Hasta ese punto ella no se había puesto atención, pero una mano cálida sintió en su mejilla haciéndola reaccionar del todo—M-me dejó— dijo así nada más, confundiendo a la chica y reaccionando que estaba en el suelo y recordando cómo es que terminó ahí— D-disculpa n-no me has hecho daño.
—Cuando por fin pronunció palabra esta fue algo muy diferente de lo que espero escuchar "Me dejo" fue lo que escucho. Quizás su novio la había botado— Discúlpame si te incomodo, pero ¿Por qué lloras así?
—La chica escucho lo que dijo y no daba crédito que aquella desconocida quisiera mas saber sobre ella, que su ex novia, pero negó al instante— Lo siento pero no, yo no te conozco y tú a mí tampoco.
Ante aquello la joven sonrío y suspiro al mismo tiempo, porque no esperaba aquella respuesta pero en parte tenía razón lo que decía, no sabía por dónde empezar, pero lo que no quería era dejar sola a la joven que parecía muy mal. Taeyeon podía ser muy fría y petulante, incluso calculadora, pero jamás había podido dejar a alguien sola y menos si la veía sufrir.
.— Volvió a sonreír y estiro su mano para estrecharle y ayudarla a levantarla—.Hola me llamó Taeyeon, Kim Taeyeon.—esperaba alguna reacción de la joven y cuando lo hizo le ayudó a ponerse de pie y sonrió levemente.
— Mu-mucho gusto, soy Lee Soonkyu, pero todos me dicen Sunny— fue su respuesta sin soltar su mano cuando se puso de pie y con el dorso de su otra mano se secó las pocas lágrimas que bajaban por su mejilla.
¿Cómo era posible que ahora sonriera como si nada? La cuestión le intrigaba a Taeyeon que quedó sumamente embelesada con aquella joven que tenía su misma estatura incluso un poco más bajita que ella y le sostuvo su mano por un rato más. Después le soltó su mano para quedar de pie frente a ella, no paro de observarla y mirar lo bonita que era. "En verdad es muy bonita" penso Taeyeon al solo verla y queda cual niña encantada con la belleza de la aquella joven que sonreía de manera tan jovial como si nunca hubiese llorado.
.— Ahora es la pequeña castaña que toma su mano—. Podríamos tomar algo, creo que necesito que alguien me escuche.
Claro que si vamos, tengo el lugar perfecto para ello.— fue su respuesta y con ello entrelazo sus dedos a su mano.
Estaba completamente interesada de poder escuchar a aquella chica y lo que podía decirle, parecía que había llorado por mucho rato porque sus ojos estaban hinchados y sin embargo ahora estaba sonriente y era una sonrisa única que le iluminaba el rostro. Al llegar a la cafetería se dirigió a su lugar de siempre una mesa con dos sillas y tomo una silla para que Sunny tomara asiento. Después de ello la mesera de siempre se acercó a ellas.
Hola Taeyeon ¿Que cuentas?.— le cuestiona la mesera saludándola de manera amena, pues llevaba tiempo de conocerla.
Hola Mily pues ya sabes, aquí como cada viernes.— le dice pero voltea a ver a Sunny quien estaba mirando para todos lados y la noto un poco cohibida—. Mira Mily ella es Sunny una nueva amiga, la traje a que pruebe los pasteles.
¡Oh! Qué bueno, espero que te gusten nuestros pasteles.— dice muy animosa Mily y le sonrió un poco de manera cortes.
¿T-tendrás de limón?.—le dice Sunny con la mirada baja. Pues en parte no quería que la mesera la descubriera que se trababa de Soonkyu, pues su ex novia siempre le decía Soonkyu aún cuando a ella no le gustaba ese nombre.
Es un pastel muy rico, aunque solo una chica lo pedía, pero venía con su novia, se llamaba...— le hablaron de la caja para que fuera por algo—. Disculpen ahora vuelvo por sus órdenes.— hizo una leve reverencia y se fue a donde la llamaban.
Su nombre era Tiffany.— respondió Sunny con un tenue tono de voz y sin alzar la mirada.
¿Cómo? No entiendo.
Que mi novia se llama, mejor dicho se llamaba Tiffany.—le explico cómo pudo antes de que las lágrimas comenzarán a salir de sus ojos un poco rojos ya.
Entiendo ¿Por eso te encontré así?— cuestionó una Taeyeon que comenzaba a entender la situación de Sunny.
No tuvo que preguntar mucho para poderse imaginar lo que había vivido aquella joven que era bonita, error no era bonita, es hermosa, para sus ojos era la chica más hermosa que jamás había conocido y que incluso con lágrimas en sus ojos se veía bella. Sacó un pañuelo de su pequeño bolso y se lo extendió, cuando Sunny lo vio alzó la vista y sonrío débilmente, pensando que Taeyeon era muy atenta incluso más que su ex novia.
Toda su relación con Tiffany era en la cual todo lo bueno lo hacía ella y si alguna de las dos se equivocaba, Soonkyu era quien tenía la culpa. Había cambiado su forma de vestir, su manera de actuar, que incluso había dejado a sus amigas de lado, a su mejor amiga de lado, solo porque Tiffany le dijo que no la quiera cerca de ella porque era nociva para ella. En pocas palabras había dado tanto pensando que recibía de la misma manera, pero no era así, siempre buscaba el error para recalcárselo en la cara.
Pero ¿Cómo era posible que ella le mintiera así de fácil? Cuando había dicho que la cuidaria y le amaría por siempre, tan caradura se puede llegar a ser que se puede llegar a fingir todo eso por una persona. Porque al final de cuentas eso fue lo que le confesó.
. . .
"...Soonkyu esta bien te diré la verdad.— comenzó diciendo poniéndose de pie del sofá donde ambas se encontraba sentadas—. Desde hacía unos meses salgo con Yuri, me he visto con ella y no te mentiré he follado con ella.
¿Me estás queriendo decir Tiffany que todo este tiempo me has visto la cara de estupida?.— dijo totalmente consternada la chica más baja de pelo corto y Tiffany simplemente asíntio—. Entonces el maldito circo que armaste con eso de que nos casaríamos ¿Qué fue? ¿Una mentira?
Solo quiero que esto termine, Soonkyu yo no soy la mujer para ti, no te amo y no lo haré nunca.— fueron las palabras más crueles que pudo escuchar Soonkyu en su vida, pero aún faltaba más—. Ya empaque las pocas cosas que tenias aquí y las mande a tu departamento, así ya no tendrás las necesidad de volver aquí.
Eso fue el tiro de gracia y no aguanto más la más pequeña y dejó las llaves de su departamento y antes de irse le dio una fuerte cachetada y salió prácticamente huyendo de aquel departamento aquella tarde-noche.
. . .
Lo siento pero ella no te amaba, porque no te hubiera pedido cambiar, ni mucho menos te hubiera engañado como lo hizo esa chica de nombre Tiffany.— le dice a la chica que ya había dejado de llorar después de un rato de haberle contado lo que había pasado con su ex novia.
Lo sé, disculpa que apenas nos conozcamos y ya te esté abrumando con mis cosas.—se disculpó con una sonrisa de medio lado apenas visible.
Por decisión propia de Sunny cambiaron de tema a algo más ameno e interesante como eran sus gustos, sus disgustos, sus aficiones, a que se dedicaba cada una, y descubriendo poco a poco que tenían cosas en común, fue que Sunny comenzó a reír un poco más, a sonreír de manera un poco más amplia y de bromear un poco con Taeyeon que descubría poco a poco como la mujer triste y melancólica con la cual se había topado horas antes ya no estaba más y veía a una mujer con una hermosa sonrisa que le gustaba cada vez más.
Siento que llevamos apenas media hora hablando y sin embargo ya están por cerrar el café Sunny.— le comunicó mientras llamó a Mily para pagar la cuenta, pagando todo lo que ambas habían consumido, incluido las rebanadas de pastel de chocolate y limón que cada una pidio y que Sunny le pidió probar de su plato y esta no le negó hacerlo.
No debiste pagar todo tu TaeTae.— por primera vez había hecho un puchero por ver cómo la mencionada pagaba la cuenta sola—. ¡Dios! es verdad ya son las doce de la noche, deberíamos irnos.
Felizmente Taeyeon aceptó y se fueron caminando hasta su casa donde noto aquella caja con cosas y con nombre en Hangul de Soonkyu. Y vio que cambio su expresión y lo que hizo con toda la intención fue empujar la caja y esta rodó por las escaleras, quedando una Sunny confundida.
No te precupes, sé buena coneja y pórtate bien, nos vemos mañana aquí en tu casa.— le dice acercándose a darle un beso tierno y delicado en su mejilla.
¿Quieres que nos volvamos a ver?.— pregunto consternada una Sunny que por el momento se había olvidado de aquella caja que había rodado por las escaleras.
¡Claro que si coneja! Debo decir que me gustas y me gusta tu compañía. Entonces es una cita.—le comenta alegremente una Taeyeon con una sonrisa de oreja a oreja—. Mañana a las cinco de la tarde y aunque ya no es tu cumpleaños porque ya pasó, iremos por ahí a festejártelo.
No es necesario Tae en verdad-responde apenada un Sunny un poco ruborizada por escuchar que le gustaba a Taeyeon.
Yo sé que para ti no, pero es justo que todos tengan una fiesta o un festejo.— dice y le da un último beso, pero esta vez fueron sus labios los que se encontraron y no fue un beso apasionado sino puramente casto y completamente tierno.
Se despidió de ella simplemente con la promesa de volver al siguiente día por ella para una cita, la cual le dio una emoción que no había sentido en los últimos meses como ahora. Al entrar se tocó sus labios con sus dedos recordando lo que era sentir los labios ajenos en los propios recargándose en la puerta suspirando soñadoramente y es que las cosas pasan cuando menos te lo esperas y con la persona que menos te lo esperas.

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