Jessica:
El
sentarme en el lugar de Tae, fue diferente, porque podía observarla, pero para mí
desgracia tuve que ver como el extraño que estaba sentado a su lado le
estuviera coqueteando, pero lo que me hizo enojar era que ella no le pusiera un
alto ¿Acaso no se daba cuenta que el solo quería seducirla, que ese tipo, ese
militar solo quería eso, seducirla?, pero claro ella no se dio cuenta, ¡Agh! me
daban ganas de ir y quitarlo del asiento y golpearlo, y tirarlo del avión. No
soportaba la idea de que ese tipo se le estuviese insinuando, sin embargo tenía
que quedarme callada y tener que aguantar todo el maldito vuelo, así que
preferí cerrar los ojos y me quede dormida, aun enojada.
Cuando
llegamos a Nueva York, lo primero que quería era ir a ver las tiendas de los
grandes diseñadores, Oscar de la Renta, Dolce & Gabbana, Carolina Herrera y
todas esas, siempre he estado interesada en la moda y esta era una oportunidad
de oro que no quería desperdiciar.
Anduvimos
por la 5ta. Avenida, por la 73va., calles que estaban llenas de las marcas de
ropa más importantes o las más exclusivas, por lo menos las de Nueva York, eran
las que más me llaman la atención. Me metí a una tienda y había una falda negra
que me había gustado, era una falda Carolina Herrera, me la lleve al vestidor y
sentí que esta falda era perfecta para mí, así que la compre junto a una blusa
celeste Burberry que me quedaba perfecta, un conjunto sin igual que usaría en
la noche para el desfile de modas al que Tae había sido invitada y pues yo iría
como su acompañante.
Con
Tae, solo hablaba lo justo y necesario, seguía aun molesta, aunque no quería
que se diera cuenta. Cuando estábamos en el desfile un diseñador de un nombre
que nunca había escuchado se nos acercó hablando en inglés.
Tae:
Que dijo?-me pregunto y pues en realidad aún seguía molesta-
Sica:
dijo que quiere que desfile en la pasarela con un diseño suyo-respondí a secas
y sin mucho ánimo-
Tae:
y que le dijiste?-me vuelve a preguntar y la mire sin muchos ánimos de
discutir-
Sica:
que si-musite y me pare para seguir al diseñador, quien me guio la parte de
atrás de la pasarela donde me prepararon y me maquillaron me vistieron en menos
de dos minutos-
Cuando
salí al desfile escuche el nombre de Michael Kors y que ese era su vestido, y
escuche como había muchos aplausos y algunos chiflidos, que no tome mucha
importancia. La verdad, en algún momento en mi vida, quería ser modelo, pero al
estar en contacto con la música me dieron más ganas de ser yo quien diseñe la
ropa o accesorios. Una vez que salí de la pasarela, recibí elogios de todo el
equipo de Kors, quien quedo muy complacido y a la larga me termino regalando el
vestido. Así que salí con vestido nuevo y con un nuevo amigo, que me dijo que
me ayudaría en todo lo que quisiera.
Me
senté a lado de Tae quien estaba con una expresión atónita, estaba muy
sorprendida quizás de que había desfilado en la pasarela, pero no me pregunto
nada, solo me dijo si podíamos irnos ya, a lo cual asentí, pero le dije que
quería celebrar, entonces nos fuimos a un bar, donde pedí una botella de whisky
y dos vasos, lo cual era tonto, porque pensaba tomármela sola.
Sica:
quieres tomar conmigo?-le ofrecí una copa, más que nada por cortesía, pues ya
había iniciado a beber y esta vez no quería frenarme-
Tae:
no gracias, así estoy bien-respondió y se sentó a mi lado solo observándome-
Yo
simplemente me puse a tomar, copa tras copa de whisky, sintiendo como el calor
subía por mi cuerpo y me subía la temperatura corporal, estando absorta
bebiendo, me venían a la mente la bendita escena del Mayor ese, coqueteándole a
Tae y que ella no hizo absolutamente nada.
Iba
a pedir mi tercera botella de whisky pero Tae me detuvo.
Tae:
ya es suficiente, nos vamos-dijo esto y ella pago y me arrastro fuera del bar
del hotel y me llevo hasta la habitación-
Una
vez dentro se me quedo viendo raro.
Sica:
¿Qué pasa?-le pregunto seria mientras la sigo observando-
Tae:
eso es lo que quiero saber ¿Qué es lo que pasa?-responde en el mismo tono que
use-porque no me pediste ir contigo, creí que era trabajo en equipo
Sica:
ah es eso, y no, no es “teamwork” además que pasa si no trabajo contigo, ¿habrá
un hibrido entre “Psicosis” “Deep Impact” y “Armaggedon”?-respondí perdiendo
poco a poco la cordura-
Tae:
no exageres, no es para tanto, ya dime ¿Cuál es tu problema?-susurro dejando
las bolsas en el suelo-
Sica:
¿Mi problema?-me volví a Tae para mirarla directamente-¿me preguntas tu cual es
mi problema-musite señalándome con mi dedo índice izquierdo a mi pecho y
entrecerré mis ojos, estaba sumamente indignada-
Tae:
no veo otra Jessica aquí, así que si a ti te pregunto-sisea y sigue sin mostrar
una sonrisa-yo no acepto nada fuera del grupo sin consultártelo, ni siquiera a
Tiffany le consultaba nada
Sica:
¿Enserió? Y te recuerdo ese musical que no supe sino hasta que se iba a
estrenar-le conteste cínica y desdeñosamente-
Tae:
entonces ¿Ahí comienza tu problema conmigo?-ensancho sus ojos y se acomodó el
cabello de manera que las puntas las llevo atrás de sus orejas-
Sica:
sabes, mi problema comienza con tu mal humor-musito ya más enfadada-Te alteras
porque las cosas no salen como las planeaste, tu mundo se vuelve un desastre de
proporciones bíblicas, y Dios nos libre a todos los seres humanos que estén
alrededor tuyo, cuando algo no sale de acuerdo a tu plan-mi histeria estaba
subiendo de tono y la verdad es que me estaba desesperando-en verdad entiendo
que todo gire alrededor tuyo, porque así es, porque así he dejado yo que sea-admití
con cierta simpleza al asunto-
Taeyeon:
La
escuchaba decir aquello y tenía que admitirlo, tenía razón: podría yo creer que
tenía el control pero, desde el momento
en que Jessica admitía “si Tae, tú tienes el control”, era porque Jessi tenía
el control, pues ¿Quién no iba a tener el control sino el que le hace creer al
otro que lo tiene?
Sica:
a mí no me importa si asesinas a la sobrecargo que solo hace su trabajo, a mí
no me importa si asesinas a un niño que se la pasa llorando todo el vuelo,
pero, lo que si me importa es que dejes que un imbécil te coquetee
descaradamente y que tu no lo detengas desde el principio, o en el medio, o al
final, sino que ahí lo tienes por me-importa-una-mierda-cuantas-horas,
que te esté hablando quien sabe que carajos y tú le sigues el juego como
colegiala, como si te gustara maldita sea-musito aquella rubia, y de estar
enojada, porque debería estarlo, ahora más bien parecía que recibía el regaño
de mi vida-nunca creí decir esto-suspiro pesadamente-pero ahora entiendo a mi
madre-balbuceo y sentí que con eso me mataba lentamente-
Tae:
estás celosa-musite atónita-
Sica:
No como crees Sherlock!-siseo- y no solo eso-negó con la cabeza-estoy
furiosa…porque no eres dueña de mi trabajo fuera del grupo, quizás al estar más
cerca de ti, conseguí buenos proyectos, no lo niego, ¡Lo reconozco!, pero yo no
soy sinónimo tuyo, yo no me voy a mover porque tú te moviste-note que estaba
roja del rostro, roja del poco pecho que mostraba, entre los botones abiertos
de su blusa azul, se notaba que estaba furiosa, y más que eso, furiosísima-
Tae:
Jessica…-me trate de acercar a ella de manera cautelosa-
Sica:
¡No! ¡Nada de Jessica!-imito mi tono
de voz, acercándose de manera un poco peligrosa, provocando que diera pasos en
retroceso, por las cosquillas de miedo que sentía por su mirada-
Tae:
Sica, vamos a tranquilizarnos…tomemos las cosas con calma-musite nerviosa, y
con mis manos trate de poner distancia entre la fiera y yo a falta de látigo y
protección, pero me encontraba entre la rubia, hermosa e iracunda fiera y la
pared. Analizando mis posibles rutas de escape, y casi como si fuera un chiste
considere la puerta y la ventana, las cuales me quedaban
lejos-¿Jessica?-murmure al notar que no se detenía-
Sica:
Nada de Jessica-repitió en un tono furico-
Tae:
Tómalo con calma….Just…take it easy-balbucee pero ya estaba con las manos en la
pared, para encerrar mi cabeza entre ellas- yo sé que estas enojada Sica-pero
fui acallada por la rubia, me arranco un beso que no esperaba, un beso que me
tomo por los muslos en cuanto libero mi cabeza. Sus manos recogieron mis
piernas, hasta que por impulso y necesidad abrace con ellas su cadera entre
aquel violento beso del que Jessica tenia control, un beso mordido y tirado que
enrojeció mis labios en un dos-por-tres, y no me enoje para nada solo seguía
sus acciones, me presiono más contra la pared como si fuera a tumbarme con la
espalda y es que ella era la única persona que me había celado en mi vida-mi
amor-gemí entre asustada y confundida-
Sica:
si, ese es mi nombre-gruño, bajándose de sus stilettos y me volvió a besar,
solo para escucharme dejar caer mis stilettos al suelo de la habitación-Mi amor- jadeo contra mi cuello y me
mordisqueo un poco, causando que gruñera un poco-Mia, mia. . . mia y de nadie
más-musito envistiendo su pubis contra mi pelvis, bueno, hasta donde la falda
le permitió en si-Mia-repitió y con sus dedos recogió la falda para volver a
embestirme con su cadera, con una mayor cercanía-Solo Mia-musito una vez más y
logro separarme de la pared y caer sentada en el sillón que estaba más cerca-Mine-gruño
como tratando de asesinar al Teniente Kang TaeYong con aquella simple palabra,
con aquel pronombre posesivo-
Tae:
-la detuve con ambas manos por las mejillas-Mi amor, Mi amor, no
Jessica-susurre pasando mi dedo índice por su labio inferior-te amo, I Love
You, Ti amo-le dije mientras la veía a los ojos-Te amo mucho, solo a ti, solo a
ti-me acerque lentamente a ella, a sus labios, para rozarlos con los míos-
Jessica:
Sentía
como Tae me trataba de tranquilizar, que mi enojo fuera disminuyendo lentamente.
Tae:
Únicamente… solamente… puramente a ti-musito la mayor incrustándome un beso a
medida que iba de menos a más, un beso, un beso que sentía que era para
calmarme, para anestesiarme, para… bueno, lleve mis manos a su falda y, con la
furia que no podía desatar, tome aquella abertura que se materializaba en la
parte trasera de esta, la tome entre ambas manos y deje que Tae me besara, como
solo ella sabía hacerlo, así, con esa mano que me envolvía desde la nuca hasta
la mejilla mientras el pulgar me acariciaba el pómulo. Tire de aquella abertura
en direcciones opuestas, ocasionando un provocado accidente de ruptura textil,
un asesinato de una falda Alexander McQueen; el primer asesinato, el que le
daría pie a convertirme en una asesina en serie, pues, el requisito para serlo,
eran tres muertes como mínimo y con el mismo modus operandi- yo solo te amo a ti-susurro sin la menor señal de
enojo, sino lleno de cariño y ternura que quizás nadie más podía explicar-solo
tuya.
Sica:
Mia-respondí y volví a tirar de la falda hasta llegar a romperla hasta la banda
que abrazaba la cintura de Tae-
Taeyeon:
Tae:
solo tuya-jadee dándole pequeños besos sobre su labio inferior mientras peinaba
su rubio flequillo hacia su oreja y la veía con veneración y adoración, pues
estaba viendo a algo perfecto; lo único perfecto-
Sica:
mia, nada más-musita con mucha más tranquilidad y acariciaba mi espalda por
sobre su blusa-tuve que hacer lo imposible para estar tranquila
Tae:
lo sé, lo sé-murmure con marcadas intensiones de que entendiera que no había
razón de que estuviera celosa, que no tenía que dudar de nada-Perdón-le di un
beso en la frente-Perdón-bese su entrecejo-Perdón-bese su tabique y, así, beso
a beso, por la punta de la nariz, el labio superior, su labio inferior, su
mentón y de vuelta a sus labios-Perdón.
Sica:
Ya-susurro colocándome un dedo sobre mis labios-
Jessica:
La
acalle con mi dedo índice, para que, por una
puta vez, como decía luego Sunny y sabía que pensaba Tae, se callara. De
manera agresiva, pero linda, sensible y susceptible, humana; la calle, porque
me dolía el perdón y me enojaba más que mis propios celos, y me enojaba más
porque si me estaba pidiendo perdón era porque lo decía enserio, y si lo pidió
varias veces, o sea varios dolores y varios enojos ¿Cómo pude tener celos de
ese maldito uniformado, si yo era quien tenía a Tae?
Sica:
¿Por qué andas así?-musite paseando mis manos sobre su desnudo trasero, por
aquel trasero que debía estar cubierto por la difunta falda-
Tae:
estética-se ahogó ante una nalgada que recibió de mi parte y que no
esperaba-Textil-recibió otra, pero en su glúteo derecho-¿te gusta?-mezclo un
gemido con un gruñido ante la tercera nalgada, nalgada que le había dado un
poco más fuerte que la anterior a propósito y ciertamente el doble de fuerte
que la primera-
Sica:
me gustas tú- la mire a los ojos y Tae aun con su mano en mi mejilla, mientras
le regalaba una cuarta nalgada. Gruño-Me fascinas- y le di una quinta nalgada,
acercándome al límite de lo intangible, y ella lo sabía-me gustas más sin
ropa-azotando por sexta vez, sacándole a Tae un gemido muy marcado y
relativamente más fuerte, eran de esos gemidos que ya se escapaban de lo
sabroso y caían en manos del dolor. Tae llevo sus manos a su chaqueta y,
rápidamente, la hizo desaparecer de su torso, quedando solo con su blusa-
¿Donna Karen?-susurre, mientras subía mis manos sobre su espalda y acariciaba a
través del encaje, note que Tae negó con la cabeza entrecerró la mirada y dibuje
una sonrisa tanto en mi rostro como en el de Tae. Pasee mis manos a su abdomen
para sentir esa mezcla negra de algodón, spándex y poliamida, acaricie su
abdomen, al menos lo que la banda del esqueleto de la falda me permitía, subí mis
manos hasta sus senos, todavía cubiertos en sólido y los apretujó suavemente. -
¿Carolina Herrera?- sonreí, sabiendo que había acertado aun sin Tae haber
respondido, pues el encaje del pecho me lo dijo, más el borde que no llegaba a
sus clavículas-
Tae:
si es Carolina-decía y callo cuando vio que con fuerza bruta, pero no de bruta,
la tire hacia abajo, para librar el
torso de Tae. Segundo asesinato-era-se corrigió causando que me riera, y lo
dijo sin rastro de enojo, a pesar de que ese día era la primera vez que se puso
aquella blusa, la primera y la única, pensé para mí-rompiste mi falda y mi
blusa-susurro mostrando una sonrisa que revelaba que lo encontraba algo
divertido-
Sica:
y tu rompiste mi paciencia y mi estado invicto de no sentir celos-dije tomando
aquel sostén de silicón adherido a ella-y rompiste aquel bolígrafo que me robe
en recepción-le dije rompiendo aquellas copas de silicón-escribía lindo
Tae:
entonces ¿Estamos a mano?-resoplo mirándome a los ojos, y sabía que no podía
seguir enojada con ella aunque tenerla ahora desnuda ante mí me hacía que mi
libido estuviera en el cielo, así que lleve mis labios al pezón izquierdo y
siento como ella me abraza por la cabeza. Succiono su areola, como diciéndole
que “no, aun no” y me deje ir en una última nalgada, era la que sabía que era
para plantarme y estar ambas al borde del colapso; estaba jugando con fuego y
con los limites, era una venganza un poco maquiavélica pero que se podía ver
desde ambos puntos de vista y que no necesariamente eran “bueno y malo”, sino
que eran: tentar sus límites para que supiera como me estaba sintiendo, así de
lastimada, así de ardida, o empujarla
hasta el límite pero mostrándole
donde estaba dicho límite, señal de que me importaba y la respetaba. O quizás
simplemente necesitaba darles nalgadas. Tae gimió, ahora sí de excitación pero
con ardor, principalmente en su glúteo derecho- ¿Estás lista después de que alegabas que
era como andar el infierno entre las piernas?- resopló, bajando la cremallera
trasera de la banda que envolvía su cintura, que ahora, la presunta falda, pendía, literalmente, de un hilo, hilo que
Sophia, muy salvajemente, rompió.
Sica:
Era Dolce- sonreí con la boca llena, mostrándole a Tae los restos de aquella
falda entre su puño-
Y
no respondí la pregunta, pues, así como me había dicho Tae por la mañana, “con
ese cuerpower, ¿quién no se recupera rápido?”. San Diclofenaco y San
Ibuprofeno, que ya luego lidiarían con las consecuencias en el hígado. La tome
por la cintura, la abrase fuertemente y, con la furia que no podía sacar más
que conmigo misma, por insegura, me puse de pie para llevar a hasta la cama. La tumbe entre aquella
comodidad que pareció abrazarla con un perfecto amortiguamiento y, colocándome
sobre Tae, pues ya me había quitado mi blusa y estaba totalmente desnuda y
vulnerable, pero sensual, ante sus ojos, tome cada solapa de mi camisa por los
botones que no estaban abrochados y, con la misma técnica rompe-faldas, tiró de
ella hasta hacer que los botones salieran cual explosión de M&M’s; asesina
en serie. Pude ver como a Tae se le ilumino la mirada, es como cuando se pone a
escuchar “Vivo por ella” en versión en italiano de Andrea Bocceli. La verdad
estaba más interesada en besarla, en besarme, en besarnos y lo hacía, pues
quería que supiera lo mucho que estaba más tranquila y era la mejor forma de
demostrárselo.
Taeyeon:
Cada
beso que le daba era correspondido en igual forma, era reciproco, aunque no era
porque estaba reclamando lo que era mío, porque mío no lo era nada, sino todo
era de Sica, todo, todo, todo, hasta ese momento en el que alguna faceta de mi
misma podía haber jurado y perjurado que lo era, pero no era más que la
veneración y la adoración que Sica, sin pedirlo, obtenía. Después de una semana
de relación, el hecho de pensar que había estado con Sica solo para molestar a
Tiffany se había esfumado del todo; ahora Sica era dueña de todo, dueña de mí,
y eso era tan importante y trascendental que podía decirme que saltara y yo no
la cuestionaría, sino simplemente le preguntaría: “¿De qué edificio quieres que
salte, mi amor?”. Así.
Tae:
¿Qué es lo que pasa?-le decía entre pequeños besos que le depositaba en sus
labios-
Sica:
Quisiera tener una de esas cosas que usan para marcar el ganado-resoplo y mi expresión
fue de sorpresa causando que la rubia se riera-. Para marcar lo que es mío de
por vida.
Tae:
perdón, pero ¿Qué es lo que vas a marcar?-sisee un tanto confundida y
sorprendida a la vez, volcándola sobre su espalda y quedar encima de ella-
Sica:
tu cuerpo-rio más fuerte-para ponerle “Propiedad de Jessica Jung”
Tae:
¿De verdad?-pregunte incrédula y la menor asintió y sonrió ante mi pregunta y
pues estaba escéptica ante lo que ella me decía-mmm…-musite y me puse de pie de
la cama y camine por la habitación buscando mi bolso-
Sica:
bueno, solo en metáfora, claro está-se apresuró a decir y note que me había
seguido con la mirada hasta donde yo estaba-
Tae:
si tuvieras ese hierro casi medieval-dije, metiendo mi mano a mi bolso buscando
mis marcadores y otras cosas que llevaba cuando viajaba, porque me gustaba
escribir notas y demás de los lugares nuevos que visitaba, así que saque un
Sharpie negro-me dejaría
Sica:
¿Por qué?-musita la rubia y note que
ahora ella era la confundida-
Tae:
porque soy tuya- sonreí y me acerque a la cama-Ten-le alcance el marcador y me
acosté a su lado extendiendo mis piernas abriéndolas un poco-
Sica:
podemos conseguir algún juguete, aquí hay muchas sex shops-rio nerviosa pues
creo que no sabía qué hacer con aquel Sharpie que le había dado-
Tae:
quizás sí, pero no se me antoja-sonreí, tomando el marcador de sus manos y lo
destape, colocando la tapa en la punta contraria-Márcame-se lo volví a dar y
note que frunció el ceño-a falta de hierro-le señale mi aparato reproductor
femenino-
Sica:
¿De verdad quieres un autógrafo?-musito poniéndose entre mis piernas-
Tae:
no, el autógrafo luego… por favor, Jessica Jung, te pido tomes por escrito, de
lo que te pertenece-musite en un tono un poco suplicante y ceremonioso-
Sica:
Pro...-note que comenzó a escribir, pero empecé a carcajearme, porque sentía
muchas cosquillas a causa del marcador-Quieta Kim Tae Yeon… sino habrá castigo
Tae:
¿Qué tipo de castigo?-musite intrigada y curiosa-
Sica:
sin sexo hasta mi cumpleaños-sonrió la rubia y yo solo pude tragar
saliva-ahora, quieta-repitió, reanudando aquella declaración de patrimonio-Propie…-y
empecé a reírme otra vez, pero mantuve quieta mis piernas, simplemente apuñe
las sabanas-Propiedad de-note que bajo al siguiente reglón imaginario, el cual
ya quedaba interrumpido por el yacimiento de mis labios mayores-Jessica-
utilizando quizás el espacio del yacimiento como espacio en si- Jung- pero no
se detuvo simplemente ahí, siguió escribiendo, pero ya no leía-
Tae:
el testamento, si es que quieres hacer uno, lo podemos hacer en un papel
aparte, mi amor- resople, al sentir ya la tinta hasta mi muslo y que Sica no se
detenía-
Sica:
¿sería legal si en mi testamento que, de morirme antes que tú que no puedas
estar con alguien más?-pregunto mientras seguía escribiendo- pero yo hablo en
el sentido sexual.
Tae:
¿Es legal si yo dijera en el mío, de morirme yo antes que tú, que tienes la
obligación de ser feliz, así sea que estés con otra persona?-fruncí el ceño,
pues lo que siempre me ha interesado es la felicidad de Jessica, con los celos
lidiaría en el mas allá-
Sica:
pues entonces me tomo un coctel de arsénico y whisky si es que te mueres antes
que yo-dice marcando el punto final de aquella declaración-¿Así o más
Shakespeariano?
Tae:
¿Qué es lo que dice?-pregunte curiosa-
Sica:
Propiedad de Jessica Jung compañera, novia y amiga de la dueña del presunto y
ya señalado aparato reproductor femenino.
Mia, toda mia-la mire sonreír, subió y sin preguntar me firmo ambos senos,
el seno derecho por arriba de la areola y el seno izquierdo por debajo de ella-
Tae:
¿crees que es suficiente con eso o quieres declarar algo más como tuyo?-sonreí
un como casi cosquillas al sentir como termina de firmar mi seno izquierdo-
Sica:
Date la vuelta- musito Sica y yo me pase de obediente y me voltee sobre mi
abdomen, pues me imagine que eso igual iría con firma-Mmm…-siento como suspira
al ras de aquella piel-
Tae:
¿Qué pasa? ¿Esta roja?-resople un poco nerviosa-
Sica:
tampoco soy tan mala-la escuche reír, causando que me relajara y apoyara mi
cabeza sobre mis manos, cerrando un poco los ojos, sintiendo como pasa sus
manos en mi glúteo derecho-Si sabes que no se te va a quitar con la primera
pasada de jabón que te des cuando te bañes ¿Verdad?
Tae:
Si sabes que no tengo intensiones de borrarlo ¿verdad?-sonreí, mientras sentía
como dibujaba la perfecta curva de la jota en “Jessica” y la curva en la ge de
“Jung”, que no era la típica firma que usaba para dar autógrafos, sino la que
usaba para firmar documentos importantes-
Sica:
listo-me informo, sintiendo como me daba un beso en cada rosado glúteo. Rosado
y no rojo. Me voltee y estire mis brazos para que Jessica se acercara-
Tae:
¿algo más?-musite mirando aquellos hermosos ojos que tenía la rubia de quien me
había enamorado desde hace tanto tiempo-
Sica:
Si-murmuro y alcance a ver que lanzo el marcador lejos de donde nos
encontramos-
Tae:-Aunque
no pude ver donde cayó, porque voltee a ver a Jessica de nuevo-tú dirás-pero
Sica no contesto, simplemente me clavo un beso que era suave y a la vez apasionado-Mi
amor-reí un poco nasal, con una sonrisa, atrapándola con mis brazos, para
reducir la distancia a cero-¡Oh! God…You´re so Beautiful-murmure en un susurro,
en ese tono en el que siempre le he susurrado, con la misma mirada, con el
mismo gesto de recoger su flequillo tras su oreja-¿Cómo quieres que me fije en
alguien más si contigo lo tengo todo?
Y
era cierto, ¿Cómo quería ella que me fijara en alguien más si con ella nada me
faltaba? no quería que ella se sintiera insegura, aun si en el pasado mis dudas
incluso terminaron que por un accidente estuviera con Tiffany de manera
incorrecta, porque ahora lo veo de ese modo, ya ahora no existe algo que me
orille a irme de su lado.
Sica:
¿no te falta nada?-pregunta un poco curiosa y con un aire de incredulidad en su
voz-
Tae:
absolutamente nada me hace falta, si contigo lo tengo todo. Tengo a mi mejor
amiga, compañera y confidente, tengo a mi novia que me aguanta y me comprende,
me conoce en niveles que ni siquiera yo me conozco, una novia con la cual duermo
y despertarme junto a ella, con ella entre mis brazos o yo entre los suyos,
tengo como mil canciones de Andrea Bocceli en mi celular… ¿Qué me puede hacer
falta?
Jessica:
Después
de todo lo que me decía, ¿Cómo era posible que me quitara todo el enojo tan
rápido? ¿Cómo hacía para evaporarlo y ponerle sonrisas y risas? Y un poco de
besos ¿Andrea Bocceli? Taeyeon parecía más italiana que coreana.
Tae:
Mi amor-sonrió e hizo que me volcara sobre mí espalda quedando ella arriba mío-
Sica:
eso suena mejor que “Jessica”-pensé en voz alta-
Tae:
¡Oye! Pero si tu nombre me gusta, me recuerda a Jessica Biel-dice y frunce un
poco el ceño-
Sica:
¿porque te recuerda a Jessica Biel?-pregunto curiosa pues no sabía a qué se
refería-
Tae:
es que era cuando estaba en secundaria, aun no participaba en el concurso de la
SM-comienza diciendo, y recordé que ella participo en el del 2004 y lo gano-y
estaba viendo una película extranjera, no recuerdo mucho de la película, quizás
porque fue muy mala o fue porque me la pase observando a la Jessica Biel, no lo
sé, pero gracias a ella me empezaron a gustar las chicas-murmura y la noto que
suspira nostálgica-
Sica:
entonces ¿no fue Tiffany quien con quien te empezaron a gustar las
chicas?-pregunte, ella sacudió la cabeza y yo di gracias a Dios por ello,
aunque ni yo sé porque lo hice-
Tae:
después de eso, me cambie a un grupo donde el número de chicas era menor, para
no distraerme, porque la mayoría de mis compañeras eran muy bonitas-veo que se
sonroja-y me distraía con facilidad, así que entraba más temprano con tal de no
toparme con mis compañeras, me ponían muy nerviosa-luego de eso se rio-y ahora
es que me doy cuenta de que soy la persona más rara que conozco-se sonrojo ante
su comentario y notando que lo dijo en voz alta causando que me riera-
Sica:
eres un poco rara-musite acariciando su hombro con mis dedos-pero es lo que te
hace interesante.
Tae:
aunque a veces ¿sea un poco Byun?-pregunta mientras me mira primero a los ojos
y luego mis pechos-
Sica:
aunque seas la chica más Byun que conocí, así te amo-reí pues sabía que lo que
eran los pechos y los traseros a Tae le encantaba mirarlos-mi ByunTae
Taeyeon:
Tae:
me gustaría hablar contigo sobre algo-le digo y a veces creo que la pongo en
que pensar, no se siempre que me pongo así noto su expresión como cambia-pero
no es nada malo, así que no te preocupes mi amor-musito rápidamente, para que
ya no esté más nerviosa-
Sica:
dime amor ¿Qué es lo que quieres hablar?-susurra mirándome a los ojos y en eso me
separe y se senté en la cama
recargándose en la testera de la cama y yo me recuesto apoyando mi cabeza en
sus piernas-
Tae:
¿has pensado en la vida después del grupo? ¿Qué es lo que te gustaría hacer? O
¿Qué crees que estarás haciendo?-le pregunto sencillamente-
Sica:
bueno nuestro contrato termina en si en cuatro años con posibilidad de
ampliarse tres años más si mal no recuerdo-musita y yo asiento-supongamos que
sea en diez años
Tae:
está bien ¿Cómo te visualizas en diez años?-le vuelvo a preguntar.
Sica:
bueno son…-y se fija en el reloj de su celular-las cuatro y diecisiete de la
mañana hora Nueva York, eso sería como las cinco y diecisiete de la tarde en
Seúl, si viviera aun en Seúl,
Tae:
vaya pensé que sería más tarde, quizás Soo y Hyo estén en algún centro
comercial-comente de manera abrupta-
Sica:
si es lo más probable y de seguro Soo estará comiendo algo, ya sabes se la pasa
comiendo-dijo riéndose un poco a carcajadas contagiándome-
Tae:
si eso es cierto-comento y me rio un poco más-como sea ¿en diez años a las
cinco y diecisiete de la tarde en Seúl?
Sica:
Ah, si-asintió y se irguió para sentarse frente a mí-en diez años será viernes,
¿En dónde te ves tú un viernes en diez años?
Tae:
yo te pregunte primero-respondí haciendo un leve puchero-
Sica:
y yo luego, así que ¿Qué diferencia hace?-se ríe un poco más fuerte-
Tae:
No sé, quizás actuando como solista o quizás me retire del todo, aunque eso no
signifique que no trabajare-musite un tanto pensativa-
Sica:
¿Qué más?-noto su curiosidad-
Tae:
quiero estar en casa, pero no la casa de mis padres, quizás un departamento o
una casa para nosotras- resoplo acariciándole su cabello, pues se había vuelto
a recargar en mis piernas-dependerá de la hora que sea, Hogar, cómoda y feliz…
¿y tú?
Sica:
Te podría decir que estaría entrando al apartamento, que arrojaría la bufanda
sobre el respaldo del sillón que le da la espalda a la puerta principal, te
llamaría sólo para que emergieras con esa sonrisa que tanto me mata y con un
Martini en cada mano; uno para ti y uno para mí, te lo agradecería con una
sonrisa y con un beso, pero te diera dos besos porque uno es para saludarte y
el otro para agradecerte, brindaría quién-sabe-por-qué o quizás sólo en
silencio, y lo bebería rápido de cuatro tragos. Me quitarías la copa, me
quitaría el abrigo, te preguntaría si tienes hambre; si tienes ganas de que
cocine-diciendo esto noto desde abajo como arquea la ceja-porque quizás para
ese momento ya abre aprendido a cocinar algo, así que si te diría que si quieres que cocine o que
cocinemos o de cocinar o de que alguien más cocine-sonrió un poco-cenaríamos
quizás en la mesa o quizás en la barra de la cocina pero como siempre yo a tu
derecha, y ya que para entonces hará frio encenderíamos la chimenea, solo para
no pasar frio, beberíamos una copa de whisky mientras hablamos
quien-sabe-de-que. Me gustaría hacerte el amor hasta que el silencio nos inunde
y sólo veamos el contraste del fuego y la nieve, y quedarnos en el sofá, con
cobijas y quedarnos dormidas hasta el siguiente día-escucharla decir hizo que
se dibujara una sonrisa que intente comprimir en mis labios, una sonrisa de
enorme represión de ganas de arrojarme para comérmela a besos, para querer
estar en ese momento que, por más que fueran solo palabras, sonaba
absolutamente perfecto-O podría decirte que eres tú quien llega a casa, y yo te
recibo con una copa de Pomerol sólo porque sí, o podría decirte que llegamos
juntas y cada quien se sirve lo que quiere beber, o podría decirte que dé en
lugar de vivir en Seúl, estamos en Los Ángeles y tengamos una cena con SeRa y
Sunny en una de sus visitas a nuestra casa, quien sabe si solo nosotras cuatro
o cinco o seis o siete, quien sabe- se encogió de hombros-O podría decirte que
estaría en cama por algún maldito resfriado, o quizás este sola sentada en un
sillón en algún hotel...la verdad no sé dónde voy a estar en diez años-se
acercó dubitativa-Pero no me importa si es A, B, C, y las letras que existen
hasta llegar a la Z, tomando en cuenta las letras que ya no pertenecen al
alfabeto, y no me importa porque lo que sí quiero saber, en ese momento, es que
no me faltas, que sea donde sea que esté, contigo o sin ti, que no voy a estar
sin ti… no sé si me explico.
Tae:
Mi amor-musite sonrojada y también conmocionada-
Sica:
No sé en dónde voy a estar en diez años, no sé si voy a estar en esta
habitación y recordando este momento, no sé si voy a estar haciéndote el amor
en nuestra cama… que nuestra cama puede estar en Nueva York, en Seúl, en
Mýkonos, en Los Ángeles, en Roma… no donde estaré, pero sé que mi denominador
común eres tú; en todo lo haga y a donde vaya
Tae:
para no hablar mucho, o hablar poco, o para que no te guste hablar, hablas
demasiado perfecto-sacudió lentamente su cabeza con cierto regocijo, como si
aquello le fascinara, porque así era.
Sica:
Es que, para no tener nada bueno o relevante que decir, mejor cerrar el pico-
sonrió de esa picante manera, que era la sonrisa tirada más hacia su derecha al
mismo tiempo que elevaba la ceja del mismo lado. – Pues, si quieres que te
hable estupideces…dame de beber
Tae:
pero ¿Quién te dijo hablas estupideces cuando estas ebria?-ladee mi cabeza con
una sonrisa divertida e inocente-
Sica:
bueno, es que no estoy segura si se ríen de mi o se ríen conmigo-ríe
nasalmente, como eso lo encontrara divertido, ya llevaba algunas horas que
sentí que se le habían pasado las copas-
Tae: No hablas
estupideces, simplemente… creería que, por lo menos, el noventa por ciento de
las cosas te da risa, y te pones muy, muy, muy caliente
Sica: ¿Caliente en
temperatura corporal o caliente de “caliente”?
Tae: Supongo que por
estar caliente es que te pones caliente, ¿no?- Sica tambaleó su
cabeza, pero terminó por darle la razón. – Y te entra tu dancing mood
Sica:
bueno, sabes que todas bailamos, pero sino fuera porque es precisamente
necesario por el grupo, yo no bailaría sobria, yo no tengo el talento que tiene
Hyo para eso-resopla y se ríe un poco-
Tae: pero no bailas
mal-musito mientras acaricio su mejilla-
Sica: sé que no bailo
mal-guiño su ojo, causando que me ría más-
Tae: y luego dices que la del
ego soy yo-le comente riéndome más que nada porque quería molestarla-
Sica: si, pero así me
quieres-dice esto sacando la lengua-
Tae: ay mi amor, no solo
te quiero, Te amo-susurre y me acerque a sus labios lentamente-
Sica: también te
amo-suspiro y me planto uno de esos besos que te hacen retener la respiración y
que te hacen desear detener el tiempo, tan solo para que este momento no pase-
Por
parte de las dos disfrutamos nuestra estadía en El Plaza, que fueron de cuatro
días y tres noches, salimos a ver un musical, tenía ganas de ver Chicago y
Jessica me complació en ir a verlo, era uno de los pocos musicales que de
verdad me llamaban la atención de querer verlo. Lo siguiente que recuerdo era
que viajamos Los Ángeles a la casa de Jessica, como era obvio, sus padres no
estaban, porque estaban en Seúl acompañando a Kristal, quien estaba en
preparativos para debut en un grupo de SM; así que en pocas palabras nos
quedaríamos en su casa a solas. La ventaja de vivir en Estados Unidos era que
la gente era de mente más abierta, así que estaba pensando que una vez que se
disuelva el grupo nos vengamos a vivir a
Estados Unidos y poder vivir una vida más tranquila aquí, sin el que
dirán ni nada por el estilo.
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