POV Taeyeon
Es lunes por la mañana y estoy algo aburrida y
fastidiada, porque mi madre me volvió a darme un sermón de porque vivo como humana entre humanos, cuando no lo soy. Quizás tenga razón, porque soy una vampira, pero lo hago porque es la única manera que encuentro para sentirme normal. Esta es la cuarta vez que
estoy en Los Ángeles, no sé qué tiene esta ciudad que siempre quiero regresar, la última vez
que estuve aquí fue durante la época de la gran guerra
entre humanos. En esta ocasión soy una joven estudiante de universidad, mi nombre es Taeyeon Kim,
aparento tener veintitrés años, pero tengo más de trescientos años. ¿De dónde soy? Podría decirse que de
muchas partes, porque no he estado demasiado tiempo en un mismo lugar, pero nací humana en un pequeño pueblo muy
cerca de lo que hoy es Busan en Corea del Sur, nací a mediados del siglo XVII (1654); ¿Qué edad tenía
cuando me convirtieron? Bueno, tenía 26 años cuando un Vampiro de origen inglés me convirtió para salvarme la
vida.
Me tengo que preparar para ir a la escuela, pero ya mi
madre me arruinó el día, a veces
detesto que venga, pero es la única que se preocupa y me trae bolsas de sangre, por esa razón no le pido que no
venga; no es que no la quiera, ni que la use, pero pensamos de manera muy
diferente, que es lo que nos mantiene alejadas, sin embargo la quiero mucho. Me
encontraba perdida en mis pensamientos cuando escucho el timbre de mi casa, sacándome de estos y saliendo
a abrir, ya que muy pocas personas venían a verme, la única que siempre tocaba el timbre era...
Taeyeon!!!-dice muy efusiva Soyeon al abrir la puerta
y esta me abraza muy fuerte como de costumbre siempre que me ve, era algo
natural en ella hacia mí-siempre te ves tan guapa-menciona mientras pasa el
umbral de la puerta vistiendo aquel conjunto de Carolina que alguna vez le
había regalado hace como tres años, dice ella que es su favorito, pero creo que
solo usa cuando sabe que me va a ver, ya que en más de una ocasión me la he
topado por accidente y no la he visto portando ese conjunto, que en lo personal
le queda excelsamente bien-
¡¿So?!-le respondo al abrazo, preguntándome que hacía aquí-tu
¿Qué haces aquí?-le pregunto pues tenía un
cierto don para saber cuándo mi madre había venido a verme, principalmente a
darme un sermón de porque sigo actuando como humana y todas esas cosas, que al
final de cuentas siempre me hacían sacarme de balance y terminaba discutiendo
con mi madre de muy mala manera-
-la noto que se me queda viendo de una manera un tanto
extraña que no se en que pensar y solo espero su respuesta-¿Que no puedo venir
a visitar a mi hermosa exnovia?-me responde la mayor, para luego, de manera
sorpresiva darme un suave beso en los labios, era extraño sentir sus labios,
eran suaves y me hacían recordar lo que alguna vez sentí por ella hace ya tanto
tiempo, pero no logro reaccionar a él, entonces ella se separa-
-cuando logro corresponderle a su beso, ella ya se
había separado entonces me pongo un poco nerviosa-E-este no, pero es raro-le
respondo luego del beso que me había dado yo casi pierdo un poco el equilibrio,
solo ella lograba ese efecto en mi después de tanto tiempo de haber sido novias-
¿Qué tiene de raro todo esto?-reacciona ante mi
pregunta mirándome a los ojos, logrando que me pusiera nerviosa, como siempre lo hacía, era algo que en más de treinta años de
dejarnos, no había superado-
Que vengas siempre después de que mi madre me dio un sermón-menciono ante su
comentario evitando tener que verla, ya que no lograría articular palabra
alguna ante la mirada penetrante de que tenía ella-
Quizás fue
coincidencia-dice esto riendo un poco ya que tenía muy buen sentido del humor a
pesar de ser un demonio, era uno de los pocos demonios que yo conocía
principalmente, había conocido a demonios híbridos, los cuales no tenían nada
de especial, como lo tenían los demonios de la clase de Soyeon-
Ja, Ja, si y que seas un demonio no influye un poco-le
hago ver tratando de no reír mucho ante mi propio comentario, pero si era
verdad, además creo que por lo que me ha contado, los vampiros o por lo menos
los primeros vampiros, son un tipo de demonio hibrido-
Ya, ya bueno también eso-musita riendo un poco más fuerte haciendo que
también me reirá, pues como dije, tenía un buen sentido del humor-que ahora
¿Que dijo mi ex suegra?-me pregunta sentándose en el sofá de la sala,
cruzándose de piernas, esas piernas tan estilizadas que eran muy evidentes en
unos Manolo Blanick que eran como los que yo quería comprarme hace algunos
días-
Ya sabes, lo de siempre-le respondo a Soyeon buscando
mis cosas para la Universidad ya que no soy de llegar tarde, me gusta ser
puntual, es algo que me gusta, además que siempre que puedo ando por las calles
del centro de Los Ángeles para ver qué hay de nuevo o simplemente para observar
a la gente-
Sabes que a veces me pregunto porque quieres comportarte como humana-me dice mientras
saca un puro y lo trata de encender con su encendedor, pero yo le aviento mi
caja de cerillos-
Es mejor que lo enciendas con estos, conserva mejor el
sabor-le digo cuando ella atrapa la caja de cerillos y se me queda viendo con
expresión de no saber porque se los avente-Si, igual a veces también yo me
pregunto porque, pero bueno aquí estoy-murmuro guardando un poco de dinero y siguiendo el hilo de la
conversación que habíamos iniciado-además tu también te comportas como humana.
Te equivocas cariño, aparento ser humana, pero no
siempre lo soy y tú lo sabes, porque es una de las tantas formas que tengo-me
dice y yo doy un leve respiro, suspirando levemente sabiendo que lo que me
decía era verdad-cariño yo solo a tu lado me he comportado como humana, porque te amé demasiado y lo sabes, además
que me encanta vestir con estilo eso no lo puedo negar-giña el ojo luego de su
comentario-
Lo se So-le respondo y tomando las llaves de la casa y
también las de mi auto y ella entiende mi mensaje de que ya me tendría que ir y me sigue hasta la puerta-eres la única que me entiende tal
cual soy.
Lo se cariño-musita dedicándome una sonrisa amplia
haciéndome sentir mejor, era otra de las cosas que tenía ella sobre mí, que
solo con algunas palabras lograba hacerme sentir mejor de lo que estaba- bueno
vamos que yo te llevare-menciona la mayor riendo un poco, pues sabía que
tendría que convencerme antes de que yo accediera, pero también conociendo lo
que yo haría y que era lo que diría-
Yo me le quede viendo tornando una expresión de:
"¿enserio? Sabemos que tú ganaras", ella se me quedo viendo y comenzó a reír más fuerte, casi a carcajadas, yo solo quede con una expresión de:
"¿Tengo de otra?", suspirando leve y reía un poco; me llevo a su auto y subo a este; una vez en
su auto me perdí en mis propios pensamientos
de nueva cuenta.
Soyeon me llevo hasta la universidad, durante el
camino estuvo platicando conmigo y yo solo respondía de manera vaga, no es que no quisiera prestarle atención,
pero tenía un presentimiento de que hoy algo pasaría y una parte de mi lo
intuía. Al llegar a la universidad, anduve caminando perdida un poco, pero no
tanto cuando sentí en el ambiente un nuevo aroma, un aroma diferente, de alguien que no había sentido, entonces recordé que hoy era el día
en que llegaría una nueva chica, era extraño que aun en la lejanía lo sintiera
tan fuerte, trate de no darle mucha importancia al asunto. Después de caminar por toda
la escuela llegue al salón y me senté en mi lugar de siempre, perdiendo la vista al horizonte pensando en
muchas cosas y en nada a la vez, es algo complicado mi manera de pensar.
El catedrático entro al salón para impartir su clase, la verdad tampoco estaba de humor para prestar atención,
así que pensaba en lo que había vivido en mis diez
años anteriores cuando vivi en Zúrich; recordando lo divertido que era luego
salir a las calles con ropa ligera, bueno eso solo lo hacía en la noche, a veces cazaba osos, pero no
lo hacía muy a menudo, para no levantar sospechas.
En algún momento sentí aquel nuevo aroma otra vez, que lograba llenar el ambiente, pero era demasiado
extraño para mí, nunca había sentido aquella necesidad de querer beber la sangre de un humano, cosa que
había sido imposible para mí en mis más de trecientos años. Cuando alzó la vista veo que se trata de una chica demasiado hermosa,
ninguna chica que había conocido me había gustado tanto como esta chica nueva,
tenía una belleza única, que me tenía hipnotizad; tuve que voltearme rápidamente
para no ser tan evidente que no podía dejar de verla. Para mi "mala" suerte el único lugar vacío estaba justo frente a mí, cosa que me dejaba completamente vulnerable.
Señor ¿puedo salir?-le pregunte al catedrático desde mi lugar,
ciertamente quería escapar del lugar, sentía que en cualquier momento saltaría
encima de la nueva chica que ahora estaba peligrosamente demasiado cerca de
donde yo estaba-
Algún motivo en especial
Señorita Kim?-me cuestiona y tenía que pensar en algo rápido y lo suficientemente convincente para que el
catedrático se lo creyera-
No me siento bien señor-le respondí al catedrático un tanto nerviosa, cosa rara en mí, pero sabía que era por mi bien y el
bien de la nueva que ninguna culpa tenia de que de todas las universidades que
hay en este país, le tocase la única con una vampira entre sus filas-
Lo siento Señorita Kim quédese en su lugar-dijo el catedrático y yo solo bufe un
poco de coraje-ahora que lo pienso usted ayudara a su nueva compañera en lo que
hemos estado viendo.
Pero señor...-balbucee para no tener esa carga de
trabajo, como se le ocurre semejante cosa a este profesor, si supiera que la
puso en la situación más peligrosa de su vida, no hubiera hecho tal cosa-
Por más que trate de huir de la situación actual que
me pintaba muy mal, me fue imposible, así que no tuve otra opción más que aceptarlo. El resto de la clase la pase de la misma manera que
siempre: sin prestar atención alguna, sin embargo cada que podía volteaba a ver
a la chica nueva y miraba su melena pelirroja que la hacía ver muy hermosa. Cuando
termino la clase, fui la primera en salir, y lo primero que hice es marcarle a
Soyeon pero no contesto, así que le mande un mensaje. Cuando termine de mandarlo me voltee y choque
con...
Oh! Disculpa-dice aquella chica con aquel aroma que me
estaba volviendo loca de muchas maneras que eran difíciles de describir, así que
tuve que tomar una fuerte bocanada de aire y no respirar mientras la observaba-
Ah! Sí, no te preocupes-le respondo con naturalidad,
pero haciendo un esfuerzo para no lanzarme sobre ella para morderla o quizás
besarla, pues tenía esa sensación de querer besarla, tanto como el deseo de
querer morderla-
E-este ¿me podrías ayudar?-me pide de manera muy atenta, notando que se encontraba
nerviosa y yo me le quedo mirando por unos segundos, que para mí por alguna razón
me parecieron horas-
No puedo lo siento-le respondo aquella chica mirándola con algo de desdén y siendo lo más dura posible, para que ella
se alejara de mí, por eso tenía que tratarla de mala manera-
P-pero el Profesor dijo que me ayudarías-balbucea y
noto que se encuentra sumamente nerviosa, no sé si por mi causa o por otras
razones, pero sonríe por dentro, que muy probablemente este así de nerviosa por causa mía-
Él no puede disponer de mi tiempo-la miro seria y me
volteo para irme, sonando muy dura y cruel, esperando que de esta manera ella
no se acerque a mí, lo que menos quería era hacerle daño-
P-pero-la escucho balbucear a lo lejos y no puedo
evitar sonreír, sin embargo sé que lo que hice está mal, no puedo evitar
sorprenderme por mis propias acciones y borro dicha sonrisa de mi rostro-
Arréglatelas como puedas-le respondo sonando un tanto
dura, ya encontrándome bastante retirada de ella, pero tenía que hacerlo, ella
no sabe lo peligroso que es estar cerca de mí y es mejor así-
Me aleje de ella lo más rápido que pude, incluso preferí no entrar a ninguna clase, me fui corriendo a mi
casa, era arriesgado y más si algún humano se daba cuenta, pero estos humanos
son demasiado confiados e incrédulos ante las cosas que pasan frente a ellos
que no se percatarían de nada; cuando llego a la casa recibo una llamada de
Soyeon, ya que es la única que puede ayudarme a entender que es lo que me pasa.
"Llamada 2Yeon"
So: ¿Que pasa cariño? ¿Para qué quieres verme?
Tae: me paso algo demasiado raro incluso para lo rara
que es mi vida
So: ¿Que te paso cariño?
Tae: ¿podrías venir a casa para que te explique mejor?
So: está bien, ya llego
"Fin de la llamada"
Cuelgo y guardo el teléfono simplemente esperando a que llegara voy a mi refri
especial del sótano y tomo dos bolsas de sangre adicionales a las que siempre tomo, para
calmar mi ansiedad de querer beber su sangre. Escucho el timbre y subo
corriendo y al llegar a la puerta me topo con alguien que no esperaba ver.
Yoona?!-musito estupefacta tan solo al verla, tenía tiempo que no la veía así
que verla aquí era una verdadera sorpresa para mí y como siempre vistiendo esa
ropa anticuada de los años 50´s, que la verdad nunca me agrado, es quizás la única
época que nunca me pude adaptar a la ropa que se usó en esos años-
Aloha Tae-murmura abrazándome, para luego darme un beso en la mejilla,
comportándose de esa manera tan cariñosa, efusiva y alegre que tenía ella,
haciendo que algunas de mis preocupaciones se me olvidaran-
¿Qué no estabas en Hawaii?-le pregunto a la menor un
tanto sorprendida, correspondiendo a su abrazo sonriendo ampliamente pues
aunque no esperaba su visita era buen tenerla aquí-
Si, bueno en realidad estaba en Honolulu-me responde
con una sonrisa muy propia de ella-
Aah ¿Que te trajo hasta aquí? ¿No ibas a pasar unos años en Hawaii?-le pregunto
curiosa, además que la estaba molestando sobre donde había estado durante estos
tres años anteriores, además que ella no llega sin avisar a menos que tenga una
buena razón para ello-
En Honolulu ya te dije, pero sabes que no soy de estar
mucho tiempo en un solo lugar-me responde muy alegre sentándose en sofá de mi casa-
Lo sé, pero que no fuiste con... ¿Cómo se llamaba tu chica?
¿EungJung?-pregunte mientras sacaba mis cosas para salir con ella-
No, ella es del siglo pasado-responde riendo y yo
sonrió un poco confundida-fui con Seohyun
Y ¿Quién es ella? ¿Dónde la conociste?-dije siendo
curiosa como siempre-
Me la tope en un viaje hace cuatrocientos años en
Inglaterra-musito de manera directa -y la volví a ver después de veinticinco
años de no vernos
Y ¿Qué hacia una vampira en Hawaii? Es un lugar
difícil para alguien que se alimenta de manera tradicional-le respondo aún más confundida
que antes, porque era raro el vampiro que buscara actuar como humano tal como
yo lo hago-
Ya te dije que era en Honolulu y no, no vive en
Honolulu sino que estaba en lo que podría ser sus vacaciones-me responde ya
algo exasperante en eso se escucha que el timbre suena-
Voy
a abrir la puerta, pensando que era Soyeon, cuando abro la puerta y me topo
con...

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