viernes, 15 de mayo de 2015

Una Hetero. Prologo


Hola mis lectores este es un nuevo fanfic que espero les guste a todos ustedes, este lo había hecho para una amiga que quería una introducción para uno y se lo hice, pero le hice muchos ajustes y cambios, para que no fuera como se lo había escrito... es un fanfic TaengSic con un principio TaeNy... espero les guste...

Ahora que si quieren leer....a darle!!!


Prologo:

***

Cuantos chicos o chicas están muy ansiosos de cumplir dieciséis años, siempre esperando recibir un buen regalo: un viaje, una gran fiesta, incluso un auto o ya algo más superficial como una operación: de pechos o de nariz que son las más populares entre las jóvenes de esta edad; pero esa no era la suerte para Jessica Jung, quien a pesar de ser de familia más que acomodada, era de familia rica. No iba a recibir un viaje por las islas griegas por dos semanas; no iba a recibir el auto que tanto quiere: un Lamborghini Murciélago amarillo con asientos de piel y con su nombre escrito en el capó; quizás recibiría dinero por parte de su padre, quizás por gusto, quizás por culpa, quizás por miedo o quizás una combinación de las tres, fue por eso que antes de cualquier cosa le había dado un cheque de cien mil dólares para que lo depositara en su cuenta e hiciera uso de el de la forma que mejor le pareciera.
- hija necesitamos hablar-fue lo primero que dijo cuando entro a la habitación de la rubia, que no era rubia por decisión sino por naturaleza.


- ¿Qué pasa pa‘?-era su forma de decirle cuando estaba de buen humor o cuando quería algo o simplemente por cariño.

- Es sobre mi trabajo-musita nervioso el Sr. Jung

- ¿Qué pasa? ¿Te van a ascender?-responde a su padre porque le gustaba el sitio donde su padre trabajaba. Consiguió para ella una IMac y su IPod de primera generación.

- Pues felicidades pa´ eso era lo que querías ¿verdad?-le dice muy feliz a su padre dándole un fuerte abrazo.

- Si, pero eso implica cambiarnos de residencia-responde un tanto dubitativo.

- ¿A dónde? ¿Texas? ¿Pennsylvania?

- A Corea del Sur y acepte-responde rápidamente.

- ¿A Corea? ¡¿Cómo se te ocurre?! ¡Padre ya tengo una vida hecha aquí, amigos, mi escuela, tenía planes

- Lo entiendo, pero alla también vas a tener amigos y muchos, además no podía desaprovechar la oportunidad cuando me están mandando a mi País para trabajar en lo que me gusta-le decía para tratar de calmarla.


Pero sus palabras no fueron escuchadas, ella solo se dedico a gritar, a maldecir y a decir cuanto improperio salía de su boca, pues no se le hacía posible que en unas semanas o en unos días perdería todo lo que tenía en San Francisco y que todo. Sus compañeros los perdería, su novio lo perdería, y lo mas importante, perdería a mejor amiga que la conocía desde hace años.

***

Había perdido el hilo de la conversación con su amiga Michelle, quien era la que más la conocía y literalmente era su mejor amiga y con quien compartía muchas cosas, casi eran como diario personal de la otra, se conocían mutuamente, y fue interrumpida de manera intempestiva por su amiga.


- Amor ¿Qué piensas?-le pregunto Michelle dándole un tierno beso.

- En nada en especial-decía tratando de no corresponderle al beso. Es raro que una chica bese, pero ella era distinta, era…demasiado expresiva y cariñosa-y cálmate, que si Math viene y te ve besándome...

-Sí, pero no dirá nada.

- A ti no te dirá nada, pero quien siempre paga los platos rotos soy yo-decía  tratando de no reírse.

-Eso te pasa por tenerlo como novio, si fueras mi novia no seria tan celosa-dice Michelle riéndose.


Escucharla decir aquello saco a la joven Jessica de balance, porque no entendía a que iba todo eso, sin embargo como también conocía que era chica bromista fue que no quiso decirle nada y seguirle el juego a su mejor amiga.


- ¿Segura?-le pregunta y se rie un poco.

- Bueno la verdad, es que contigo si sería un poquito celosa, es que no hay chico o chica que no quiera estar contigo-se nota un poco sonrojada por lo que dijo.

- ¿Tu incluida?-Bromea con ella riendo a carcajadas.

- Sabes que no soy lesbiana, pero por ti no se…-duda un poco y esto causa que la rubia se sonroje y que la chica se ría a carcajadas más sonoras que la rubia.

- Y sabes que yo tampoco soy lesbiana por eso no le hago caso a ninguna chica

Las risas de las dos eran muy contagiosas, porque una paraba y la otra continuaban riendo, y así siguieron riendo por mucho rato hasta que fueron abruptamente interrumpidas por parte del novio de la rubia.

-amor ¿Qué crees? Me eligieron como capitán del equipo-musita totalmente emocionado cargando a su novia en brazos feliz de la vida.

- ¡Qué bueno amor!-lo felicito y beso tiernamente y le acaricio el cabello-¡Muchas felicidades!

- Gracias amor, pero ¿Que vamos a hacer para tu cumpleaños?-pregunta Math a su novia quien aun             le acariciaba su cabello tan perfecto que se le parecería al Dr. McDreamy de Grey´s Anatomy.

-No sé, aun no termino de empacar mis cosas y me voy al día siguiente de mi cumpleaños-les respondió, no solo a su novio sino a su mejor amiga y ambos estaba un poco tristes aunque no lo demostraron

-Amor es tu ultimo cumpleaños en Estados Unidos y además cumples dieciséis años-Le decía Math y Michelle la apoyaba, parecía que era la primera que estaban de acuerdo en algo ese par.

-Aquí mi socio tiene razón-le dice riéndose a carcajadas porque se burlaba de él, al referírsele como “Socio” palabra muy usada entre chicos o chicas que están interesados por una misma persona-bueno el sábado te haremos una fiesta y no puedes decir que no.

-Pero oigan ¡Vamos! Ya les dije que no puedo-les decía a los dos y la verdad es que no quería es fiesta, porque sabía que se convertiría en una fiesta de despedida más que de cumpleaños.

-Te dije que no puedes decir que no, además yo te ayudare a empacar.

-Te ayudaremos-responde Math serio-amor seria genial que tuvieras esa fiesta

-Está bien, ustedes ganan-suspiro sonriendo levemente y ellos se rieron a unisón y después se callaron, porque ninguno de las dos se soporta y solo están juntos cuando están conmigo.


Los días iban pasando y había cosas que todavía le faltaban por hacer, pues como todo fue tan repentino, eran cosas así como darme de baja de la escuela y otras muchas cosas más, empacar y empacar cosas, no solo de mi cuarto, sino de toda la casa. Según en palabras de su padre la empresa le conseguiría casa y escuela para su hija, algo que el agradeció mucho, porque así no se estresaría en tener que hacer cualquiera de las dos cosas.

El día de la fiesta llego y sin ánimos claros para una fiesta, Jessica asistió y como había prevista la rubia, se convirtió mas en una fiesta de despedida que de cumpleaños y no pudo evitar llorar, estaba muy conmovida por las palabras de muchos de sus compañeros. Sabía que después de eso solo serian dos días más para que se mudara a Corea. El domingo llegaron puntuales a Su casa Michelle y Math. Ellos le ayudaron a empacar el resto de sus cosas, principalmente las de su cuarto, incluida su ropa.


- Gracias a las dos por ayudarme-se dirigió a ambos, dándoles un abrazo.

- No te preocupes lo hicimos con gusto-Decía Michelle con una sonrisa-pero sabes que me quedare con un recuerdo tuyo-ríe un poco mientras saca una de sus pantaletas-me servirá para mis noches de ocio.

-¡Oye! Eso es mío-musito haciendo un puchero y se la arrebata de la mano.

-¿Me la puedo quedar yo amor?-musita Math a carcajadas causadas por la expresión de la rubia.

-Obvio no, es mía y es mi favorita-se ríe con ellos pero ya un poco avergonzada-así que no.

-No pues ya que mala suerte socio-Molesta Michelle a Math pues le gustaba hacerlo, o simplemente porque le gustaba y no se daba cuenta de ello.

-Ya chicos, enserio muchas gracias-intervino Jessica para que ya no se dijeran nada más feo los dos-mañana me iré.

- ¿A qué hora sale tu vuelo?-dijo primero Michelle, estando muy interesada en ello.
.
- A las doce de medio día, pero sabes que tendría que estar en el aeropuerto como a las nueve-le respondí.

- Bueno entonces te veré en el Aeropuerto-le dijo Math a Jessica-lo siento amor me tengo que ir tengo practicas mas tarde.

- Está bien amor, mañana nos vemos-Se despidió de él, dándole un corto beso.

- Bueno tú aun no te librarás de mí, además vendré temprano para ir contigo al aeropuerto.

- Gracias Mich, siempre fuiste mi mejor amiga-le decía cuando ella me da un beso.


Sin embargo sintió que no era cualquier clase de beso, sino que era un beso de Amor, como se los que recibía de Math, y sin embargo algo paso por su mente que le correspondió. El beso siguió y cada segundo subía de intensidad, que era imposible resistirse, pero sin embargo Jessica pudo reaccionar y sabia que lo que hacía estaba mal y se detuvo de manera abrupta y se separo de golpe.


- ¿Qué te pasa?-le cuestiono a la pelirroja que hace unos segundos le había plantado un beso-¿Por qué lo hiciste?

- Lo hice porque te amo-dice sin más sacándola de balance, pues quizás no esperaba que su mejor amiga dijera eso-por eso lo hice y porque siento que ahora si te perderé para siempre-pronuncia estas últimas palabras con un nudo en la garganta soltándose a llorar.

- Pero ¿Cómo? ¿Desde cuándo estas enamorada de mi?-le pregunto shockeada porque no comprendía nada de lo que le había dicho.

- Desde que te conocí en séptimo grado, desde entonces te amo-lo dice sollozando y con lagrimas en los ojos.

- ¿Por qué no me dijiste nada?-le decía aun sin saber que me dirá.

- por cobarde-esto último lo dijo para luego soltarse otra vez a llorar mas fuerte- fui una cobarde por cuatro años.

- Lo siento de verdad-le dije acariciando su cabello-debí haberme dado cuenta antes, pero siempre me confundías con lo que decías que no sabía qué hacer.

- ¿Que quieres decir?-me pregunta ahora ella confundida y sollozando.

- Que hubo una vez que si me gustaste, fue lo mas raro que paso y me sentía rara porque nunca me había gustado ninguna chica o chico-respondió con sinceridad, ya que la pelirroja lo estaba siendo con ella- pero llego Math y pues...-se detuvo en continuar hablando, porque ya no sabía que mas decir sin lastimarla.

- Por eso lo odio y lo admiro por ser lo que yo nunca me atreví a ser-balbucea y agacha la mirada-¡Que loco! ¿No? Odiar y admirar al mismo tiempo a una persona.

- Tal vez sea porque te gusta el-le responde sinceramente la rubia a la pelirroja.

- ¿Cómo crees? ¡Estás loca!-dice riéndose nerviosa.

- Bueno yo solo decía-se carcajea la rubia y causa que la pelirroja se ría más fuerte, pero siendo aun una risa nerviosa.


Sabía que eso podría ser cierto, porque había visto que aquellos que se odian terminan estando juntos, porque es una manifestación de que se gustan, aunque de una manera un poco extraña.

La mañana siguiente seria un día ajetreado, sería un día en el que la rubia tendría que viajar a lo que sería el nuevo lugar donde viviría; su madre le ayudo a subir todas mis maletas a la camioneta y le prometió mandarle el resto de sus cosas lo más pronto posible.

Llegaron al aeropuerto y era un ajetreo por todos lados. Sabía que tenía que esperar por las próximas tres malditensens horas para poder subir al avión; no todo fue muy agradable, si bien sabía que su madre le lloraría, lo que más le partió el corazón al ver a Michelle pues ella si le lloro, porque sus ojos estaban rojos. Una vez que se subió al avión se acomodo y puso el cinturón de seguridad cerrando a los ojos y poder dormir por las siguientes doce horas.


10 años después...


Se levanta muy temprano para ir a correr, era una costumbre que tenia desde sus tiempos como estudiante en la universidad. Ahora que salió y que tiene tiempo lo hace mas a menudo, aunque hoy era diferente, porque hoy ira a su última entrevista de trabajo por lo cual no tiene mucho tiempo, hasta que…

- Sooyeon- gritan desde afuera, era su madrastra-parate que se te hará tarde, tienes que ir a dejar a Sulli a la escuela.

- está bien-resoplo un poco pesado, pues se le había olvidado que también tenía que ir a dejar a ese engendro, como ella misma le decía a Sulli, a la escuela.


El tener que llevar a la escuela al engendro de Sulli es quizás su “peor pesadilla” porque desde que su padre se había casado con BoA, pues tenía cierta ventaja, porque su padre ella siempre le daba preferencia por ser menor que ella y por eso se la pasa molestándola y le fastidia la vida cada vez que podía.


- Sooyeon apurate-decia BoA golpeando la puerta de su habitación-Sulli llegara tarde sino te apresuras

- Está bien ya voy-responde un poco enojada y se para de su cama para meterse a bañar.


Se baño muy rápido aunque no tenía muchas ganas de no salir, pero tampoco podía quedarse ahí; salió del baño en cinco minutos, para luego cambiarse y vestirse de tal manera como si fuera a correr, aunque lo primero que haría es llevar a Sulli a su escuela. No quería hacerlo, pero se metería en muchos problemas, así que simplemente bajo y Sulli ya estaba en el desayunador.


- Sooyeon ¿puedes apurarte? que se le hará tarde a mi niña-trataba de manera muy infantil a su propia hija que a Jessica le causaba cierto desagrado.

- Si Sooyeon se me hace tarde-musita la menor de manera burlona hacia su hermanastra.


Escuchar cotillear de esa manera le molesto mucho a Jessica, además que detestaba ese nombre coreano, más que otra cosa, prefería su nombre de pila, aquel que aparece en su pasaporte y que la hace aun una chica americana, pero sin embargo tenía que lidiar con la idea de que en Corea muy pocas personas la llamarían por su nombre americano.


- Apúrate Sulli no tengo todo el día-apresuro a la menor pelinegra que aun estaba en la cocina.


Sale y se queda parada enfrente del auto esperando a la menor, y era muy desesperada, no le gustaba esperar a nadie y menos a su hermanastra, pero tenía que hacerlo, porque ya sabía lo que le esperaba por parte de su padre y la verdad no quería eso.


- ¿Qué esperas para subirte?-le pregunto enojada, porque se hacía tarde y para ella le quedaba poco tiempo incluso para correr si la menor no se apresuraba-

- A que me abras la puerta-se burla de la menor, pero cambia su expresión burlesca a una más seria al verla totalmente o más bien con una expresión de enojo o fastidio.

- No soy tu chófer para hacer eso, así que o te subes o te quedas tu decide-le responde sin cambiar la expresión.


- Está bien Soo-resopla Sulli un poco quedito y se sube rápidamente al auto.


Salen de la casa en un Audi A5 blanco que había sido su regalo por haber terminado su carrera de fotografía, porque aunque lo crean o no es una carrera, quizás no muchos la consideren la carrera soñada o la consideren algo menos que una carrera, porque pocos aprecian lo que es una buena fotografía.


- Una cosa mas no me vuelvas a decir Sooyeon no me importa si esta tu Omma o no-decía totalmente seria antes de llegar la escuela de la pelinegra mirándola totalmente fijo a los ojos-

- Pero si te llamo de otra manera...mi madre me mataría-decía muy nerviosa y aparto la mirada.

- Bueno entonces tendrás que buscar quien te lleve o me dice Jessica o Jessi-le respondo sin cambiar mi expresión autoritaria.

- Pero...aish está bien no te diré Sooyeon pero si muero tu tendrás la culpa-dice haciendo pucheros como si la hubiera regañado o hubiera hecho algo malo.

- Sí, si ya no seas tan dramática-decía Jessica y comenzó a reírse a carcajadas.

- Eres mala-dice haciendo pucheros, para luego reírse un poco, contagiada de la risa de la rubia.

- Jaja mira quien lo dice-todavia con una leve risa, era de las pocas veces que podía ver a Sulli de esa manera-por cierto no podre venir a recogerte.

- Pero ¿Por qué?-dice pareciendo preocupada causándole gracia a la mayor, por mostrarse preocupada-

- Simplemente no podre-musita sin darle explicaciones del porque-tu madre debió decirte algo.

- Si me dijo pero no pensé que fuera cierto-decia y algo le pasaba que no podía aceptar aquello que la mayor le había dicho, y por esa razón le comenzó a simpatizar mas.

- Bueno ya llegamos alrato en la noche nos vemos Sulli en la cena-musita con una sonrisa y espera a que se baje.

- Esta bien-dice la menor y observa por un segundo a la mayo y se baja rápidamente.


Por alguna razón la menor siente que Jessica algo quería decirle, pero quizás era su propia imaginación que le decía eso. Después de irla a dejar, Jessica de regreso pasó a un parque, y para que su mañana no la sintiera perdida se dispone a correr por lo menos media hora, para después dirigirse a su casa, donde se volvió a dar una ducha rápida; se cambia, vistiéndose un poco casual, ya que es en una agencia de publicidad y modelaje seria la nueva fotografa y pues como es de esperarse estará a prueba por unas semanas. Para buena suerte de ella es que le pagaran muy bien, la dueña es una chica de la edad de Jessica, pero que ha hecho fortuna rápidamente su nombre es Tiffany y aunque no se conoce mucho de ella los rumores dicen que es algo dura.

La rubia sale de su casa para ir a lo que sería su nuevo trabajo que tanto espero a tener, lo que ella quería era trabajar en lo que ella quería, le apasionaba y deseaba, antes de llegar paso a un café, ya que si no tomo uno andará de mal humor todo el día.

Llego a uno y pidió un Amaretto descafeinado con dos de azúcar y una de crema espumoso y sin batir, el café al que iba lo conocía perfectamente y la encargada ya sabía de que lo pedía hacia que solo pedía un café y ella personalmente se lo preparaba, hasta que salió del local todo iba bien, pero choco con la rubia y le derramo el café encima y le quemo un poco pero evite que se mojara, pero la termino mojando a ella lo que seriamente le molesto a la rubia ya no pudo pedir otro café porque se le hacía tarde.


-¡OYE! Grandísima estúpida ¡NO pudiste fijarte por donde ibas!-decía totalmente enojada y no dejo que la chica dijera nada, aunque no pudo evitar ver sus ojos cafés que tenia aquella castaña.


Salió del lugar como alma que la lleva el diablo, se fue al trabajo rápidamente  porque no quería llegar tarde, pero estaba muy molesta con lo acontecido con aquella chica, aunque aquellos ojos marrón que tenía no los podía sacar de mi cabeza. Cuando llego al edificio tuvo que hablar con el vigilante, el cual hablo a alguna de las oficinas y después de mover afirmativamente la cabeza que la dejo pasar. Busco un lugar donde estacionarse, pero el caso de los puestos directivos todos tenían nombre, veía que estaba el apellido Hwang y el apellido Kim junto como Presidente y vicepresidente, la rubia pensó que podría ser o su novio o un amigo de la dueña, así que dejo el auto y subió al elevador hasta el último piso y bajando del elevador, y diciéndole a la secretaria que venía a ver a la Srita Hwang, ella inmediatamente le habla por el interfono y le dice quien la busca y cuelga para dejarla pasar.

-la chica toca la puerta un poco nerviosa pues no quería regarla-Buenos días, ¿Puedo pasar?

- Pase-se escucha del otro lado de la puerta.

-abre la puerta y sonríe como puede aunque de manera interna seguía enojada-Buenos días Srita Hwang-decía con todo respeto.

- Buenos días Srita Jung o te puedo llamar Jessica?-pregunta con la misma cortesía.

- Claro si puede-responde de manera cortes

- Entonces tu llámame Tiffany-dice y sonríe un poco.

- Esta bien Tiffany-le responde aunque seguía parada.

- ¡Ah! Pero que descortés soy por favor siéntate-dice y se sonroja un poco-¿Quieres algo de tomar?

-agua, agua estaría bien-le respondo siendo cortes-

-Se para y sirvió un vaso de agua y le da, mientras se escucho que la puerta se abre, mientras recibió el agua y ella voltea a la puerta-amor que bueno que llegas te presento a la nueva fotografa-musita la chica pelirroja y la rubia se puso de pie extiendo su mano para saludarla, cuando se percata que es la chica con la que choco, poniéndose aun más nerviosa, aunque trato de no darle mucha importancia y no dice nada-se llama…

- Me llamo Jessica mucho gusto en conocerla-decía demasiado segura, pues no quería mostrar su nerviosismo.



Ella extiende su mano para saludarla como siempre lo hacía cuando conocía a un extraño, pero algo paso cuando la chica correspondió al saludo, sintió una fuerte corrientazo de electricidad al sentir el contacto de su piel con la de la castaña con ojos marrón.

- Mucho gusto mi nombre es Taeyeon Kim-dice sin soltarle la mano y con el aire atrapado en el pecho.

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