Hola mis lectores este es un nuevo fanfic que espero les guste a todos ustedes, este lo había hecho para una amiga que quería una introducción para uno y se lo hice, pero le hice muchos ajustes y cambios, para que no fuera como se lo había escrito... es un fanfic TaengSic con un principio TaeNy... espero les guste...
Ahora que si quieren leer....a darle!!!
Prologo:
***
Cuantos chicos o chicas están muy ansiosos de cumplir dieciséis
años, siempre esperando recibir un buen regalo: un viaje, una gran fiesta,
incluso un auto o ya algo más superficial como una operación: de pechos o de
nariz que son las más populares entre las jóvenes de esta edad; pero esa no era
la suerte para Jessica Jung, quien a pesar de ser de familia más que acomodada,
era de familia rica. No iba a recibir un viaje por las islas griegas por dos
semanas; no iba a recibir el auto que tanto quiere: un Lamborghini Murciélago amarillo
con asientos de piel y con su nombre escrito en el capó; quizás recibiría dinero
por parte de su padre, quizás por gusto, quizás por culpa, quizás por miedo o quizás
una combinación de las tres, fue por eso que antes de cualquier cosa le había
dado un cheque de cien mil dólares para que lo depositara en su cuenta e hiciera
uso de el de la forma que mejor le pareciera.
- hija necesitamos hablar-fue lo primero que dijo
cuando entro a la habitación de la rubia, que no era rubia por decisión sino
por naturaleza.
- ¿Qué pasa pa‘?-era su forma de decirle cuando estaba
de buen humor o cuando quería algo o simplemente por cariño.
- Es sobre mi trabajo-musita nervioso el Sr. Jung
- ¿Qué pasa? ¿Te van a ascender?-responde a su padre
porque le gustaba el sitio donde su padre trabajaba. Consiguió para ella una
IMac y su IPod de primera generación.
- Pues felicidades pa´ eso era lo que querías ¿verdad?-le
dice muy feliz a su padre dándole un fuerte abrazo.
- Si, pero eso implica cambiarnos de residencia-responde
un tanto dubitativo.
- ¿A dónde? ¿Texas? ¿Pennsylvania?
- A Corea del Sur y acepte-responde rápidamente.
- ¿A Corea? ¡¿Cómo se te ocurre?! ¡Padre ya tengo una
vida hecha aquí, amigos, mi escuela, tenía planes
- Lo entiendo, pero alla también vas a tener amigos y
muchos, además no podía desaprovechar la oportunidad cuando me están mandando a
mi País para trabajar en lo que me gusta-le decía para tratar de calmarla.
Pero sus palabras no fueron escuchadas, ella solo se
dedico a gritar, a maldecir y a decir cuanto improperio salía de su boca, pues
no se le hacía posible que en unas semanas o en unos días perdería todo lo que tenía
en San Francisco y que todo. Sus compañeros los perdería, su novio lo perdería,
y lo mas importante, perdería a mejor amiga que la conocía desde hace años.
***
Había perdido el hilo de la conversación con su amiga
Michelle, quien era la que más la conocía y literalmente era su mejor amiga y
con quien compartía muchas cosas, casi eran como diario personal de la otra, se
conocían mutuamente, y fue interrumpida de manera intempestiva por su amiga.
- Amor ¿Qué piensas?-le pregunto Michelle dándole un
tierno beso.
- En nada en especial-decía tratando de no corresponderle
al beso. Es raro que una chica bese, pero ella era distinta, era…demasiado
expresiva y cariñosa-y cálmate, que si Math viene y te ve besándome...
-Sí, pero no dirá nada.
- A ti no te dirá nada, pero quien siempre paga los
platos rotos soy yo-decía tratando de no reírse.
-Eso te pasa por tenerlo como novio, si fueras mi
novia no seria tan celosa-dice Michelle riéndose.
Escucharla decir aquello saco a la joven Jessica de
balance, porque no entendía a que iba todo eso, sin embargo como también conocía
que era chica bromista fue que no quiso decirle nada y seguirle el juego a su
mejor amiga.
- ¿Segura?-le pregunta y se rie un poco.
- Bueno la verdad, es que contigo si sería un poquito
celosa, es que no hay chico o chica que no quiera estar contigo-se nota un poco
sonrojada por lo que dijo.
- ¿Tu incluida?-Bromea con ella riendo a carcajadas.
- Sabes que no soy lesbiana, pero por ti no se…-duda
un poco y esto causa que la rubia se sonroje y que la chica se ría a carcajadas
más sonoras que la rubia.
- Y sabes que yo tampoco soy lesbiana por eso no le
hago caso a ninguna chica
Las risas de las dos eran muy contagiosas, porque una
paraba y la otra continuaban riendo, y así siguieron riendo por mucho rato
hasta que fueron abruptamente interrumpidas por parte del novio de la rubia.
-amor ¿Qué crees? Me eligieron como capitán del equipo-musita
totalmente emocionado cargando a su novia en brazos feliz de la vida.
- ¡Qué bueno amor!-lo felicito y beso tiernamente y le
acaricio el cabello-¡Muchas felicidades!
- Gracias amor, pero ¿Que vamos a hacer para tu
cumpleaños?-pregunta Math a su novia quien aun le
acariciaba su cabello tan perfecto que se le parecería al Dr. McDreamy de
Grey´s Anatomy.
-No sé, aun no termino de empacar mis cosas y me voy
al día siguiente de mi cumpleaños-les respondió, no solo a su novio sino a su
mejor amiga y ambos estaba un poco tristes aunque no lo demostraron
-Amor es tu ultimo cumpleaños en Estados Unidos y además
cumples dieciséis años-Le decía Math y Michelle la apoyaba, parecía que era la
primera que estaban de acuerdo en algo ese par.
-Aquí mi socio tiene razón-le dice riéndose a
carcajadas porque se burlaba de él, al referírsele como “Socio” palabra muy
usada entre chicos o chicas que están interesados por una misma persona-bueno
el sábado te haremos una fiesta y no puedes decir que no.
-Pero oigan ¡Vamos! Ya les dije que no puedo-les decía
a los dos y la verdad es que no quería es fiesta, porque sabía que se convertiría
en una fiesta de despedida más que de cumpleaños.
-Te dije que no puedes decir que no, además yo te
ayudare a empacar.
-Te ayudaremos-responde Math serio-amor seria genial
que tuvieras esa fiesta
-Está bien, ustedes ganan-suspiro sonriendo levemente
y ellos se rieron a unisón y después se callaron, porque ninguno de las dos se
soporta y solo están juntos cuando están conmigo.
Los días iban pasando y había cosas que todavía le
faltaban por hacer, pues como todo fue tan repentino, eran cosas así como darme
de baja de la escuela y otras muchas cosas más, empacar y empacar cosas, no
solo de mi cuarto, sino de toda la casa. Según en palabras de su padre la
empresa le conseguiría casa y escuela para su hija, algo que el agradeció mucho,
porque así no se estresaría en tener que hacer cualquiera de las dos cosas.
El día de la fiesta llego y sin ánimos claros para una
fiesta, Jessica asistió y como había prevista la rubia, se convirtió mas en una
fiesta de despedida que de cumpleaños y no pudo evitar llorar, estaba muy conmovida
por las palabras de muchos de sus compañeros. Sabía que después de eso solo serian
dos días más para que se mudara a Corea. El domingo llegaron puntuales a Su
casa Michelle y Math. Ellos le ayudaron a empacar el resto de sus cosas,
principalmente las de su cuarto, incluida su ropa.
- Gracias a las dos por ayudarme-se dirigió a ambos, dándoles
un abrazo.
- No te preocupes lo hicimos con gusto-Decía Michelle
con una sonrisa-pero sabes que me quedare con un recuerdo tuyo-ríe un poco
mientras saca una de sus pantaletas-me servirá para mis noches de ocio.
-¡Oye! Eso es mío-musito haciendo un puchero y se la
arrebata de la mano.
-¿Me la puedo quedar yo amor?-musita Math a carcajadas
causadas por la expresión de la rubia.
-Obvio no, es mía y es mi favorita-se ríe con ellos
pero ya un poco avergonzada-así que no.
-No pues ya que mala suerte socio-Molesta Michelle a Math
pues le gustaba hacerlo, o simplemente porque le gustaba y no se daba cuenta de
ello.
-Ya chicos, enserio muchas gracias-intervino Jessica
para que ya no se dijeran nada más feo los dos-mañana me iré.
- ¿A qué hora sale tu vuelo?-dijo primero Michelle,
estando muy interesada en ello.
.
- A las doce de medio día, pero sabes que tendría que
estar en el aeropuerto como a las nueve-le respondí.
- Bueno entonces te veré en el Aeropuerto-le dijo Math
a Jessica-lo siento amor me tengo que ir tengo practicas mas tarde.
- Está bien amor, mañana nos vemos-Se despidió de él, dándole
un corto beso.
- Bueno tú aun no te librarás de mí, además vendré
temprano para ir contigo al aeropuerto.
- Gracias Mich, siempre fuiste mi mejor amiga-le decía
cuando ella me da un beso.
Sin embargo sintió que no era cualquier clase de beso,
sino que era un beso de Amor, como se los que recibía de Math, y sin embargo
algo paso por su mente que le correspondió. El beso siguió y cada segundo subía
de intensidad, que era imposible resistirse, pero sin embargo Jessica pudo
reaccionar y sabia que lo que hacía estaba mal y se detuvo de manera abrupta y
se separo de golpe.
- ¿Qué te pasa?-le cuestiono a la pelirroja que hace
unos segundos le había plantado un beso-¿Por qué lo hiciste?
- Lo hice porque te amo-dice sin más sacándola de
balance, pues quizás no esperaba que su mejor amiga dijera eso-por eso lo hice
y porque siento que ahora si te perderé para siempre-pronuncia estas últimas
palabras con un nudo en la garganta soltándose a llorar.
- Pero ¿Cómo? ¿Desde cuándo estas enamorada de mi?-le
pregunto shockeada porque no comprendía nada de lo que le había dicho.
- Desde que te conocí en séptimo grado, desde entonces
te amo-lo dice sollozando y con lagrimas en los ojos.
- ¿Por qué no me dijiste nada?-le decía aun sin saber
que me dirá.
- por cobarde-esto último lo dijo para luego soltarse
otra vez a llorar mas fuerte- fui una cobarde por cuatro años.
- Lo siento de verdad-le dije acariciando su
cabello-debí haberme dado cuenta antes, pero siempre me confundías con lo que decías
que no sabía qué hacer.
- ¿Que quieres decir?-me pregunta ahora ella confundida
y sollozando.
- Que hubo una vez que si me gustaste, fue lo mas raro
que paso y me sentía rara porque nunca me había gustado ninguna chica o chico-respondió
con sinceridad, ya que la pelirroja lo estaba siendo con ella- pero llego Math
y pues...-se detuvo en continuar hablando, porque ya no sabía que mas decir sin
lastimarla.
- Por eso lo odio y lo admiro por ser lo que yo
nunca me atreví a ser-balbucea y agacha la mirada-¡Que loco! ¿No? Odiar y
admirar al mismo tiempo a una persona.
- Tal vez sea porque te gusta el-le responde
sinceramente la rubia a la pelirroja.
- ¿Cómo crees? ¡Estás loca!-dice riéndose nerviosa.
- Bueno yo solo decía-se carcajea la rubia y causa que
la pelirroja se ría más fuerte, pero siendo aun una risa nerviosa.
Sabía que eso podría ser cierto, porque había visto
que aquellos que se odian terminan estando juntos, porque es una manifestación de
que se gustan, aunque de una manera un poco extraña.
La mañana siguiente seria un día ajetreado, sería un día
en el que la rubia tendría que viajar a lo que sería el nuevo lugar donde viviría;
su madre le ayudo a subir todas mis maletas a la camioneta y le prometió
mandarle el resto de sus cosas lo más pronto posible.
Llegaron al aeropuerto y era un ajetreo por
todos lados. Sabía que tenía que esperar por las próximas tres malditensens
horas para poder subir al avión; no todo fue muy agradable, si bien sabía que
su madre le lloraría, lo que más le partió el corazón al ver a Michelle pues
ella si le lloro, porque sus ojos estaban rojos. Una vez que se subió al avión se
acomodo y puso el cinturón de seguridad cerrando a los ojos y poder dormir por las
siguientes doce horas.
10 años después...
Se levanta muy temprano para ir a correr,
era una costumbre que tenia desde sus tiempos como
estudiante en la universidad. Ahora que salió y que tiene tiempo lo hace mas a
menudo, aunque hoy era diferente, porque hoy ira a su última entrevista de
trabajo por lo cual no tiene mucho tiempo, hasta que…
- Sooyeon- gritan desde afuera, era su
madrastra-parate que se te hará tarde, tienes que ir a dejar a Sulli a la escuela.
- está bien-resoplo un poco pesado, pues se le había
olvidado que también tenía que ir a dejar a ese engendro, como ella misma le decía a Sulli, a la escuela.
El tener que llevar a la escuela al engendro de Sulli es quizás su “peor pesadilla”
porque desde que su padre se había casado con BoA, pues tenía cierta ventaja,
porque su padre ella siempre le daba preferencia por ser menor que ella y por
eso se la pasa molestándola y le fastidia la vida cada vez que podía.
- Sooyeon apurate-decia BoA golpeando la puerta de su
habitación-Sulli llegara tarde sino te apresuras
- Está bien ya voy-responde un poco enojada y se para
de su cama para meterse a bañar.
Se baño muy rápido aunque no tenía muchas ganas de no
salir, pero tampoco podía quedarse ahí; salió del baño en cinco minutos, para
luego cambiarse y vestirse de tal manera como si fuera a correr, aunque lo
primero que haría es llevar a Sulli a su escuela. No quería hacerlo, pero se metería
en muchos problemas, así que simplemente bajo y Sulli ya estaba en el
desayunador.
- Sooyeon ¿puedes apurarte? que se le hará tarde a mi
niña-trataba de manera muy infantil a su propia hija que a Jessica le causaba
cierto desagrado.
- Si Sooyeon se me hace tarde-musita la menor de
manera burlona hacia su hermanastra.
Escuchar cotillear de esa manera le molesto mucho a
Jessica, además que detestaba ese nombre coreano, más que otra cosa, prefería su
nombre de pila, aquel que aparece en su pasaporte y que la hace aun una chica
americana, pero sin embargo tenía que lidiar con la idea de que en Corea muy
pocas personas la llamarían por su nombre americano.
- Apúrate Sulli no tengo todo el día-apresuro a la
menor pelinegra que aun estaba en la cocina.
Sale y se queda parada enfrente del auto esperando a
la menor, y era muy desesperada, no le gustaba esperar a nadie y menos a su
hermanastra, pero tenía que hacerlo, porque ya sabía lo que le esperaba por
parte de su padre y la verdad no quería eso.
- ¿Qué esperas para subirte?-le pregunto enojada,
porque se hacía tarde y para ella le quedaba poco tiempo incluso para correr si
la menor no se apresuraba-
- A que me abras la puerta-se burla de la menor, pero
cambia su expresión burlesca a una más seria al verla totalmente o más bien con
una expresión de enojo o fastidio.
- Está bien Soo-resopla Sulli un poco quedito y se
sube rápidamente al auto.
Salen de la casa en un Audi A5 blanco que había sido
su regalo por haber terminado su carrera de fotografía, porque aunque lo crean
o no es una carrera, quizás no muchos la consideren la carrera soñada o la
consideren algo menos que una carrera, porque pocos aprecian lo que es una
buena fotografía.
- Una cosa mas no me vuelvas a decir Sooyeon no me
importa si esta tu Omma o no-decía totalmente seria antes de llegar la escuela
de la pelinegra mirándola totalmente fijo a los ojos-
- Pero si te llamo de otra manera...mi madre me mataría-decía
muy nerviosa y aparto la mirada.
- Bueno entonces tendrás que buscar quien te lleve o
me dice Jessica o Jessi-le respondo sin cambiar mi expresión autoritaria.
- Pero...aish está bien no te diré Sooyeon pero si
muero tu tendrás la culpa-dice haciendo pucheros como si la hubiera regañado o
hubiera hecho algo malo.
- Sí, si ya no seas tan dramática-decía Jessica y
comenzó a reírse a carcajadas.
- Eres mala-dice haciendo pucheros, para luego reírse
un poco, contagiada de la risa de la rubia.
- Jaja mira quien lo dice-todavia con una leve risa,
era de las pocas veces que podía ver a Sulli de esa manera-por cierto no podre
venir a recogerte.
- Pero ¿Por qué?-dice pareciendo preocupada causándole
gracia a la mayor, por mostrarse preocupada-
- Simplemente no podre-musita sin darle explicaciones
del porque-tu madre debió decirte algo.
- Si me dijo pero no pensé que fuera cierto-decia y
algo le pasaba que no podía aceptar aquello que la mayor le había dicho, y por
esa razón le comenzó a simpatizar mas.
- Bueno ya llegamos alrato en la noche nos vemos Sulli
en la cena-musita con una sonrisa y espera a que se baje.
- Esta bien-dice la menor y observa por un segundo a
la mayo y se baja rápidamente.
Por alguna razón la menor siente que Jessica algo quería
decirle, pero quizás era su propia imaginación que le decía eso. Después de
irla a dejar, Jessica de regreso pasó a un parque, y para que su mañana no la
sintiera perdida se dispone a correr por lo menos media hora, para después dirigirse
a su casa, donde se volvió a dar una ducha rápida; se cambia, vistiéndose un
poco casual, ya que es en una agencia de publicidad y modelaje seria la nueva fotografa
y pues como es de esperarse estará a prueba por unas semanas. Para buena suerte
de ella es que le pagaran muy bien, la dueña es una chica de la edad de Jessica,
pero que ha hecho fortuna rápidamente su nombre es Tiffany y aunque no se
conoce mucho de ella los rumores dicen que es algo dura.
La rubia sale de su casa para ir a lo que sería su
nuevo trabajo que tanto espero a tener, lo que ella quería era trabajar en lo que
ella quería, le apasionaba y deseaba, antes de llegar paso a un café, ya que si
no tomo uno andará de mal humor todo el día.
Llego a uno y pidió un Amaretto descafeinado con dos
de azúcar y una de crema espumoso y sin batir, el café al que iba lo conocía
perfectamente y la encargada ya sabía de que lo pedía hacia que solo pedía un
café y ella personalmente se lo preparaba, hasta que salió del local todo iba
bien, pero choco con la rubia y le derramo el café encima y le quemo un poco
pero evite que se mojara, pero la termino mojando a ella lo que seriamente le
molesto a la rubia ya no pudo pedir otro café porque se le hacía tarde.
-¡OYE! Grandísima estúpida ¡NO pudiste fijarte por
donde ibas!-decía totalmente enojada y no dejo que la chica dijera nada, aunque
no pudo evitar ver sus ojos cafés que tenia aquella castaña.
Salió del lugar como alma que la lleva el diablo, se fue
al trabajo rápidamente porque no quería llegar
tarde, pero estaba muy molesta con lo acontecido con aquella chica, aunque
aquellos ojos marrón que tenía no los podía sacar de mi cabeza. Cuando llego al
edificio tuvo que hablar con el vigilante, el cual hablo a alguna de las
oficinas y después de mover afirmativamente la cabeza que la dejo pasar. Busco un
lugar donde estacionarse, pero el caso de los puestos directivos todos tenían
nombre, veía que estaba el apellido Hwang y el apellido Kim junto como
Presidente y vicepresidente, la rubia pensó que podría ser o su novio o un amigo
de la dueña, así que dejo el auto y subió al elevador hasta el último piso y
bajando del elevador, y diciéndole a la secretaria que venía a ver a la Srita
Hwang, ella inmediatamente le habla por el interfono y le dice quien la busca y
cuelga para dejarla pasar.
-la chica toca la puerta un poco nerviosa pues no quería
regarla-Buenos días, ¿Puedo pasar?
- Pase-se escucha del otro lado de la puerta.
-abre la puerta y sonríe como puede aunque de manera
interna seguía enojada-Buenos días Srita Hwang-decía con todo respeto.
- Buenos días Srita Jung o te puedo llamar Jessica?-pregunta
con la misma cortesía.
- Claro si puede-responde de manera cortes
- Entonces tu llámame Tiffany-dice y sonríe un poco.
- Esta bien Tiffany-le responde aunque seguía parada.
- ¡Ah! Pero que descortés soy por favor siéntate-dice
y se sonroja un poco-¿Quieres algo de tomar?
-agua, agua estaría bien-le respondo siendo cortes-
-Se para y sirvió un vaso de agua y le da, mientras se
escucho que la puerta se abre, mientras recibió el agua y ella voltea a la
puerta-amor que bueno que llegas te presento a la nueva fotografa-musita la
chica pelirroja y la rubia se puso de pie extiendo su mano para saludarla,
cuando se percata que es la chica con la que choco, poniéndose aun más nerviosa,
aunque trato de no darle mucha importancia y no dice nada-se llama…
Ella extiende su mano para saludarla como siempre lo hacía
cuando conocía a un extraño, pero algo paso cuando la chica correspondió al
saludo, sintió una fuerte corrientazo de electricidad al sentir el contacto de
su piel con la de la castaña con ojos marrón.

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