martes, 3 de noviembre de 2015

1. Era Ella


Las personas que estaban a mi alrededor en aquel salón llevaban mascaras y antifaces que adornaban sus perfectos y elegantes vestidos y trajes. Yo no encajaba en aquel lugar. Sobre todo por mi forma de vestir. Zapatillas deportivas, unos vaqueros, playera blanca y sudadera, no son precisamente el estilo que usaría para presentarme en una fiesta como esa, pero no me importa. Entiendo perfectamente porque todos me ven como a una cucaracha, pero me vale un cuerno que lo haga. No estoy aquí por ellos, ni siquiera soy invitada a la fiesta. Me cole por la cocina, así que lo que piensen o crean no me importa. Nunca me ha importado.
Si estoy aquí esta noche, es por ella y por la noticia de la que me he enterado esta tarde. Toda esta gente hipócrita no me importa. De hecho apenas si los noto, mi único objetivo esta noche es hablar con ella. Trato de buscarla en el mar de personas. Aun cuando todos están usando estos antifaces y esas porquerías, soy capaz de reconocerla.
Veo a sus padres y a sus hermanos en un extremo del salon. No puedo decir que los odio, pero tampoco me cae bien, sobre todo por la forma en la que se dirigen hacia mí. Me ven como un insecto al que hay que aniquilar antes de que pueda causar algún daño. Lo que ellos no sabe es que este insecto ya causo el daño que ellos tanto temían. Sé que ellos me detestan, pero lo que piensen tampoco me importa, lo único que realmente me interesa es lo que piense ella.
De pronto la veo, su sonrisa es inconfundible para mí. Está rodeada de amigos, se ve feliz y hermosa y eso hace que por un momento se me olvide el enojo que me trajo hasta aquí. La miro por unos segundos y el corazón se me llena de paz, luego aparece en la escena el idiota de Nichkhun. Su supuesto novio. La persona que más odio y detesto en todo el mundo. La persona más jodidamente suertuda de todo el puto mundo. La persona que Tiffany puede abrazar y besar en público. El solo verlo me hace querer arrancarle la cabeza. Lo cierto es que el jamás me ha hecho nada, de hecho soy yo la que ha destruido su pequeño mundo. Él cree que Tiffany se esta reservando para él, pero cientos de veces he querido gritarle en la cara que ella ha sido mía antes que de nadie. Cuando veo que pasa la mano por su cintura me hierve la sangre y quiero matarlo. Aprieto los puños para contener mi ira, pero no sirve de mucho. Estoy a punto de ir a romperle la cara, pero una enana se atraviesa en mi camino. Es Taeyeon, la mejor amiga de Tiffany.
-¿Qué haces aquí?- me pregunta la chica con una mezcla de sorpresa y miedo
-Vine a hablar con Tiffany- trato de pasarla de lado, pero ella me detuvo por el brazo
-Jessica por favor déjala en paz. Vete-
-¿Por qué?-
-Esta es una noche especial, solo… déjala-
-No- respondí soltándome bruscamente de su agarre –Primero tengo que hablar con ella- sin prestarle más atención a aquella enana. Con paso firme llegue hasta donde estaba Tiffany con sus amigos y comencé a reír al igual que ellos, segundos después todos me miraron con desprecio, pero la única que mirada que me dolió fue la de ella. Su rostro palideció y la sonrisa se borro por compelo de sus labios. Al igual que Taeyeon hace unos momentos, me mira con miedo. Tiffany jamás me había mirado así y por primera vez en mi vida me sentí un monstruo.
-¿Qué pasa? ¿Acaso no nos estamos riendo del estúpido peinado de Nichkhun?- preguntó con inocencia y me complace ver como el idiota se enfurece, pero sabe que no puede hacer nada contra mí.
-¿Qué haces aquí?- me pregunta con desdén
-He venido a ser parte del gran evento- respondo mirando a Tiffany que aun no es capaz de creer que yo esté allí, sigue pálida. Taeyeon llego a mi derecha y trata de detenerme, pero ya es muy tarde –Quería ser de las primeras en felicitarlos-
-¿Quién demonios te dejo entrar? No eres invitada-
-Me las arregle, idiota- lo reto, el pierde el control y camina hacia mí. Esto es lo que quiero, por fin tener una excusa para darle su merecido, para desquitar todo mi oído hacia él. Pero Tiffany se interpone entre nosotros y lo detiene para que no haga nada. Taeyeon es quien me detiene a mí
- Nichkhun por favor- le pido Tiffany
-¡Por dios Tiffany! ¡Es que no entiendo que maldita relación puedes tener tu con esta tipa!-
-¡Si Tiffany dile que relación tenemos!- la reto. Ella me mira suplicando que no siga, pero esta vez no voy a ceder
-Ella… es mi amiga- le dice a Nichkhun. Al escuchar esas palabras mi corazón se rompe
-Jessica por favor- me susurra Taeyeon pero yo la ignoro y de un empujón me la quito de encima
-¡¿De verdad soy eso?! ¡¿Soy tu amiga?!- le pregunto a Tiffany molesta. Ella me mira tratando de buscar una salida a todo, pero no tiene oportunidad. O aclaramos esto ahora o no podrá existir nada mañana. Sigo esperando una respuesta, pero ella solo mira a todos lados con nerviosismo, hasta que de pronto me toma de la muñeca y me arrastra con ella fuera del salón. Me dirige a un pasillo obscuro en donde al final hay una puerta enorme, la abre y las dos entramos a una habitación vacía. No hay luz más que la de la luna que entra por los grandes ventanales.
-¡¿Qué crees que estás haciendo?!- me pregunta en cuanto cierra la puerta
-¿De verdad soy solo tu amiga?- pregunto con tristeza, ella solo se encoje de hombros y baja la mirada. El silencio nos inunda por un momento
-Sabes que no, pero no puedo decirlo en frente de…-
-¡¿Por qué no?!- grito -¡Por dios Tiffany! ¡Déjate de estupideces y dime de una vez! ¡¿Qué demonios somos?!-
-Sabes lo que somos-
-¡¿Me quieres?!-
-Claro que si-
-¡¿Entonces por qué haces esto?! ¡¿Por qué te vas a casar?!-
-¡Tengo que hacerlo Jessica! ¡Lo sabes!- me grita con lagrimas en los ojos.
Recuerdo el día en que conocí a Tiffany. Yo trabajaba de repartidora en un servicio de paquetería de oficinas y aquel día, tenía que hacer una entrega en las empresas de su padre. Mientras esperaba en la recepción del edificio, una comitiva llena de hombres vestidos de traje llego. La verdad no era cosa que me importara, yo solo estaba esperando a que el tipo de la recepción firmara la entrega para largarme de allí. Pero detrás de todos esos hombres horribles caminaban dos chicas y un joven. Se veían muy guapos, pero la que más llamo mi atención fue Tiffany. Su belleza me deslumbro, pero al instante su actitud prepotente me dio asco. El recepcionista apareció con mi lista firmada y me fui de allí de inmediato.
Esa misma noche estaba en un bar cerca de mi casa, tomando un trago cuando alguien llego a sentarse junto a mí, primero no le tome importancia. Pero cuando me llamo, me di cuenta de que se trataba de ella. En ese momento no sabía cuál era su nombre o qué demonios estaba haciendo en aquel lugar una chica como ella. Pero al parecer solo quería hablar con alguien. Tarde poco en darme cuenta de que su apariencia y su actitud fría y reservada no eran en realidad su verdadera forma de ser. Esa noche hubo una redada en el bar. Ante aquel caos tome a la chica de la mano y la saque de allí. Después de esa noche nos hicimos amigas, después comprendí que sentía algo más por aquella chica que no dejaba de sonreír. Me costó tiempo, pero al final ella también acepto lo que sentía por mí. El problema era que ante las demás personas no podía hacerlo.
-¿Por qué? ¿Por qué te cuesta tanto aceptar lo que eres?-
-Jessica ya hablamos de esto. Sabes cuál es mi posición-
-¿Y piensas vivir así el resto de tu vida? ¡Ya no quiero esconderme Tiffany! ¡Quiero poder abrasarte frente a todos! ¡Quiero poder besarte frente a todos!-
-Yo… no puedo. Mis padres y mis hermanos, todos esperan esto de mí, no puedo simplemente…-
-¡No quiero seguir pareciendo un criminal Tiffany! ¡Es como si lo que hacemos y sentimos fuera malo! ¡No quiero seguir siendo el plato de segunda mesa!-
-¡No lo eres!- se apresuro a decir ella
-¿Qué no? ¡Claro que lo soy! ¡Por dios Tiffany! ¡Te vas a casar! ¡¿Qué seremos ahora?! ¡¿Seré tu amante ocasional?!-
-Jess…-
-¿Tienes idea del daño que me haces? ¿De lo mucho que sufro cada que te veo entre sus brazos? ¡Te quiero solo para mí! ¡Entiéndelo!- la adrenalina se estaba apoderando de mi cuerpo. En ese momento estaba luchando contra mi misma para no hacer una estupidez.
-Jessica entiende que todo esto es muy difícil para mí. Trata de entenderme… tu sabias cual era mi situación desde el principio- ella intento acercarse a mí, pero mi cabeza ya era un desastre, así que me lance sobre ella la acorrale contra la pared tomándola de las manos y sujetándolas sobre su cabeza. Me acerque tanto a sus labios que fue una tortura no comérmela a besos.
-¡No sé porque te cruzaste en mi camino Tiffany Hwang!- susurre a centímetros de ella. Al verla en esa posición, lo único que quería era hacerla mía, como tantas otras veces. Había probado sus labios muchas veces, y recorrido todo su cuerpo durante horas, aun así aquel aroma era algo que jamás podría cansarme. Era el oxigeno que necesitaba para vivir.
-Fue el destino- me dijo –Aquella noche no esperaba encontrarte en el bar, ni siquiera sabía quién eras. Pero allí estabas. Esto que sentimos no es coincidencia.-
-¿Entonces por qué me haces esto? Estar contigo es como soñar despierta, yo no sé que me has hecho, pero mi cuerpo es como un polo opuesto al tuyo que se une por la pasión-
-Lo sé Jessica. Pero tengo que guardar en silencio todos mis sentimientos, es por tu bien-
-El silencio a veces tiene un precio Tiffany y yo estoy pagando tu silencio muy caro. Me estoy muriendo- solté sus manos y ella las bajo con calma. Mis ojos empezaban a humedecerse pero trate con todas mis fuerzas de contener las lágrimas
-Amarte me está prohibido- me dijo. Aquellas palabras fueron amargas y a la vez me sentí bien de que aceptara que me amaba –Esto es peligroso-
-No me importa lo que pase Tiffany, yo estaré contigo. Solo dilo, acepta lo que sientes, enfrenta todo lo que te da miedo-
-No puedo- giro el rostro para dejar de verme
-Jamás creí que yo viviría atada a los sentimientos de alguien más. Solo di la verdad ¡Acepta lo que eres!-
-Deja de presionarme ¡No puedo entiendes! ¡No puedo vivir sabiendo que he decepcionado a todas las personas que me quieren…!-
-¡¿Y a mí?! ¡A mi si puedes decepcionarme, tratarme como basura y romperme el corazón!- grite volviendo a perder el control
-Por supuesto que no. Eres la persona que menos quiero lastimar- Tiffany tomo mi rostro entre sus manos y ante su mirada la abrase con desesperación. No quería perderla, a pesar de todo, la amaba y la quería mi lado
-Por favor Tiffany. Yo se que cuesta, que duele y que es difícil. Pero estando juntas no importa lo que venga… yo iré contigo hasta el infierno si es necesario, solo di la verdad, aceptalo. Ven conmigo- no resistí mas y la bese con pasión. Cuando nos separamos nuestras respiraciones estaban agitadas. Unimos nuestras frentes -¿Por qué pensar que esto es prohibido? ¿Por qué jugar a amores clandestinos si el mundo se hizo por amor?-
Antes de que pudiera contestarme, tocaron a la puerta. Era Taeyeon, nos había encontrado y le pidió a Tiffany que se fueran porque Nichkhun la estaba buscando. Era hora de que empezara la función de circo por la que todos se habían reunido ahí. Tiffany se separo de mí, soltó mis manos sin decir nada y se dirigió a la puerta para salir.
-Esta es la última vez que te voy a rogar Fany. No te cases… por favor- pero Tiffany ni siquiera se giro para verme.
Quince minutos después estaba parada junto a la puerta de salida, con la mirada fija en el centro del salón. En donde estaba el idiota de Nichkhun junto con Tiffany. Él estaba de rodillas con un anillo en las manos pidiéndole a Tiffany que fuera su esposa y yo esperaba que ella dijera que no. Me miro con nerviosismo por un momento. Le pedí que no lo hiciera con la mirada y por un segundo creí que lo haría.
-¿Tiffany?- la llamo Nichkhun, ella lo miro y luego busco a su familia que sonreían como idiotas mientras yo estaba a punto de irme al infierno.
-Acepto- le dijo Tiffany y todo el lugar exploto en aplausos y gritos de felicidad. Es gritos que fueron mi tumba. No vi más a Tiffany por toda la gente que se acerco a ellos para felicitarlos. Había muerto, pero tenía algo de dignidad. Me puso la capucha de la sudadera, di media vuelta y me marche de ahí sin saber que sería de mi vida. De hecho no tenía vida alguna ya que mi vida era ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario