martes, 3 de noviembre de 2015

3. Libres


Tiffany fue escoltada por los dos guardias hasta el despacho de su padre en la mansión de la familia Hwang. Al entrar se sorprendió de ver ahí no solo a su padre, sino también a su madre y a sus hermanos. Algo estaba pasando y lo supo de inmediato. Su padre estaba sentado detrás de su enorme escritorio como siempre, a un lado su madre que permanecía de pie con la mirada triste. Sus hermanos estaban a un lado con los rostros sombríos.
-¿Qué esta…?- iba a preguntar la chica pero su padre la interrumpió
-¿Tienes algo que decirnos Stephanie?- Tiffany se sorprendió. Miro a su madre, pero ella bajo la mirada. Luego busco a sus hermanos, pero la angustia en sus ojos no le decía mucho ¿Qué era lo que estaba pasando? ¿Era acaso que ellos ya sospechaban lo que iba a decirles? No, eso era imposible. Pero aprovecharía aquella oportunidad para ponerle fin a aquella farsa, había pensado hablar a solas con sus padres, pero quizá, que estuvieran ahí sus hermanos era lo mejor. Después de un largo silencio, volvió la mirada a su padre.
-Sí- hizo una pausa –Voy a cancelar la boda- soltó al fin con todo el valor y determinación que poseía. Espero la reacción de su familia, pero nadie dijo nada. El silencio se alargo más de lo necesario y a Tiffany comenzaron a sudarle las manos. De pronto en el rostro de su padre apareció una media sonrisa.
-¿Vas a cancelar la boda?- le pregunto con calma, lo que preocupo a un mas a Tiffany
-Sí- respondió ella. Su padre se puso de pie y sin prisa camino hasta ella con los brazos cruzados sobre la espalda. Se paro justo frente a ella
-¿Y se puede saber por qué tomaste esa decisión?-
-No amo a Nichkun, no puedo casarme con él-
-¿Solo por eso quieres cancelar la boda?- le pregunto su padre
-¿No crees que es razón suficiente para…?-
-Dime Stephanie- el señor Hwang comenzó a caminar de un lado a otro frente a ella -¿Esta decisión tendrá algo que ver con cierta basura a la que viste hoy?- aquella pregunta sorprendió a Tiffany
-¿De qué…?-
-¡Hablo de esa estúpida chica!- grito molesto su padre. Hablaba de Jessica, lo que quería decir que su padre la había estado vigilando ¿Qué más era lo que sabía? Bueno, en realidad no importaba, estaba ahí para hablar con la verdad y esa verdad era su amor por Jessica
-Sí, es por ella- le respondió Tiffany sin una pisca de duda o miedo. Ante aquello su madre comenzó a llorar y su padre volvió a plantarse frente a ella.
-¿Por qué?- le pregunto apretando los puños. Tiffany podía darse cuenta de lo molesto que estaba, pero aun así debía hablar con la verdad
-¡Por que la amo!- cuando Tiffany pronuncio aquellas palabras se padre enfureció y perdió la cabeza, tanto que le dio una bofetada tan fuerte que la chica termino en el suelo
-¡Estás loca!- grito el padre de Tiffany -¡¿Cómo diablos puedes decir que amas a una chica?!-
-Padre por favor- trato de intervenir Sulli la hermana menor de Tiffany, pero la ira de su padre era enorme
-¡Guarda silencio!- le grito a Sulli antes de que pudiera acercarse a Tiffany -¡Te casaras con Nichkun!-
-¡No lo voy a hacer!- grito Tiffany aun en el suelo. Se había llevado la mano al labio ya que sintió correr sangre, y así era -¡No me voy a casar con Nichkun porque yo amo a Jessica!-
-¡Con un demonio!- volvió a gritar el padre de Tiffany
-Tiffany deja de decir eso- le pidió su madre que seguía llorando
-No madre- respondió Tiffany poniéndose de pie -¡Ya no voy a callar lo que siento por ella! ¡Ya no voy a ser cobarde! ¡No me importa lo que piensen! ¡Yo amo a Jessica y me voy a ir con ella!- al padre de Tiffany volvió a enfurecer y estuvo a punto de golpearla de nuevo, pero esta vez Tiffany lo enfrento
-Puedes golpearme todo lo que quieras, pero eso no cambiara en lada lo que siento por ella ¡La amo! ¿Entiendes? ¡La amo y sé que nunca voy a ser capaz de amar a nadie más- su padre la tomo con fuerza por lo hombros y la miro con desprecio, aun con el dolor, ella mantuvo la mirada fija en sus ojos.
-Te vas a casar con Nichkun…-
-No voy a…-
-¡Cállate! ¡Te casaras con él! ¡Y te vas a olvidar de esa absurda idea! ¡Ninguno de mis hijos será un fenómeno!-
-No…- trato de discutir, pero su padre apretó más sus brazos
-¡Que te calles!- volvió a gritar y la lanzo de nuevo al suelo con fuerza -¡Vas a hacer lo que digo! ¡Te casaras en dos días!-
-¡No puedes obligarme!-
-¡¿Quieres ver cómo puedo?!- el señor Hwang trono los dedos y acto seguido los dos gorilas que habían llevado a Tiffany aparecieron -¡Llévenla a su recamara! ¡Nadie puede verla, ni hablar con ella a menos de que yo lo autorice!- ordeno el patriarca de la familia Hwang
-¡Demonios Jessica! ¡No creí que pesaras tanto!- se quejo Yuri. Llevaba a Jessica prácticamente cargada sobre su espalda, mientras intentaba subir las escaleras de su departamento
-¡Voy a olvidarte! ¡Voy a borrarte!- intentaba cantar Jessica pero el alcohol en su organismo no le permitía articular palabras entendibles
-Si claro. Jessica… ¿podrías estarte quieta?- le pidió Yuri, pero sabía que le estaba hablando a la nada. Solo le faltaban dos escalones para llegar a la puerta de su departamento, así que decidió dejar a Jessica sentada en las escaleras para poder abrir la puerta, pero más tardo ella en hacer eso que lo que Jessica sorprendentemente y pese a su estado, volvió a bajar los dieciocho escalones. Cuando Yuri se dio cuenta corrió tras ella. Después de otros quince minutos pudo entrar en el departamento. Al hacerlo había tirado una maseta que tenía a un lado de la puerta, debía recogerla. Entonces dejo a Jessica sobre el sofá y fue a la entrada para levantar la tierra.
-¡No puedo creer que me hagas esto!- dijo Yuri mientras estaba en cuclillas –Primero te largas sin decir nada ¿Sabes lo preocupada que estaba por ti? ¡y luego me llaman a las tres de la mañana para que vaya a recogerte a un bar en donde te estabas cayendo de borracha! ¡Eso sin contar que tuve que pagar los daños que causaste! ¡Me debes un…!- cuando Yuri miro de nuevo al sofá Jessica ya no estaba. Miro a todos lados buscándola y la encontró de pie, junto a su reserva de vinos, con una botella en la boca, bebiendo como si fuera agua -¡Jessica ya deja eso!- grito Yuri arrebatándole la botella. Jessica tambaleándose trato de recuperarla, pero estuvo a punto de caerse, así que Yuri la tomo en brazos y la llevo a la cama donde la arrojo como a un costal de papas. La vio removerse sobre la cama y suspiro -¿Qué voy a hacer contigo?-
-D…e…et- escucho que algo dijo Jessica, pero no le entendió
-¿Qué?- pregunto Yuri mientras le quitaba los zapatos
-¿Dónde… esta?- ahora si le entendió
-¿Dónde está quien? ¿Tiffany?- cuando Yuri dijo esas palabras, Jessica comenzó a llorar
-¿Por qué vuelve si ya la había perdido? –
-Jess…-
-Era mi vida… ella era todo para mí. Le entregue mi corazón… pero lo único que hizo fue romperlo ¡La odio!- las lagrimas se hicieron más intensas –Pero… la amo. Cada maldita fibra de mi ser ama a esa chica. Desde el primer beso que nos dimos supe que no podría besar otros labios que no fueran los de ella, quise darle todo… pero no fue suficiente, nada fue suficiente. Y ahora la voy a perder- Jessica se dejo caer sobre la cama y abrazo la almohada para seguir llorando. Yuri se sentó a un lado de ella, le aparto unos mechones de cabellos de la cara para poder verla mejor –Y aun así soy capaz de dejar que me vuelva a lastimar con tal de probar sus labios de nuevo. Ella tiene mi corazón, le pertenece y puede hacer lo que quiera con el.-
-Jessica aun puedes…-
-No-
-No seas necia. No tiene caso que sufras así, ella te ama- Jessica se enderezo un poco, parecía que iba a hablar, pero en su lugar vomito sobre los pies de Yuri. Esa iba a ser una larga madrugada
-Señorita ya le dije que no puede entrar-
-¡Y yo ya te dije que soy amiga de Tiffany! –le grito Taeyeon a uno de los nuevos guardias de la mansión. Tenía más de media hora tratando de entrar para hablar con Tiffany. Después de que se despidieran en el parque, no había podido localizarla. No contestaba su celular, no respondía sus correos. Había llamado a su casa, pero no la habían comunicado y ahora no la dejaban entrar. Algo estaba mal y Taeyeon lo sabía, en primera porque la boda seguía en pie y además por alguna razón el número de guardias en la mansión Hwang había incrementado notablemente. Aquello parecía una prisión y eso era lo que más preocupaba a Taeyeon. Que en verdad lo fuera.
-Si no se marcha me obligara a…-
-¡¿A qué?!- volvió a retar al guardia, esté no respondió. Taeyeon ya estaba enfadada, así que trato de correr para entrar, pero sus intentos fueron en vano. El gorila, la sujeto por un brazo y entre forcejeos, aventó a Taeyeon de vuelta a la calle. Eso enfureció mucho más a la pequeña que de inmediato se puso de pie y se lanzo de nuevo contra el guardia.
-¡Suéltala!- grito Sulli que iba llegando en su auto. El guardia soltó a la pequeña, pero ella tarto de volver a golpearlo -¡Cálmate Tae!- le grito Sulli poniéndose entre ella y el guardia
-¡Esta bestia no me deja entrar!-
-ya le dije que tiene prohibido el paso- se defendió el sujeto acomodándose el traje
-¡Bestia!- grito Tae sacándole la lengua
-¡Ya Tae! Ven conmigo - Sulli tomo a Taeyeon de la mano y la llevo hacía su coche
-¡¿Qué demonios está pasando?!- le pregunto Taeyeon a Sulli negándose a entrar en el vehículo -¿Dónde está Tiffany?-
-Escucha. Papá la encerró en su habitación. Va a obligarla a casarse mañana-
-¡¿Qué?! ¡Tenemos que…!-
-Tranquilízate-
-¡Qué me tranquilice! ¡¿Cómo me voy a tranquilizar?!-
-Escúchame- le pidió Sulli sujetándola de los hombros. Taeyeon tenía que levantar un poco la cara para poder ver a Sulli ya que la hermana de Tiffany era muy alta -¿Quieres ayudar a Fany?-
-¡Claro que quiero ayudarla! ¡Eso es lo que he estado…!-
-Entonces ve a buscar a esa chica-
-¿Có… cómo?- Taeyeon no se esperaba eso
-Dile lo que está pasando, dile que tiene que venir por Tiffany. Solo ella puede ayudarla-
Yuri se encontraba en la florería, no de muy buen humor tenía que admitir. Había pasado una terrible noche. Casi no había dormido, y su habitación olía a vomito y alcohol. Además tenía que hacer todo el trabajo ella sola ya que Jessica se encontraba inconsciente en su recamara. Suspiro cansada mientras arreglaba un ramo de flores, cuando escucho la campanilla de la puerta sonar. Un cliente, y uno algo extraño, pero adorable. Era una pequeña y hermosa joven que le dio una mirada amenazante.
-Buenas tardes ¿Puedo ayudarle en al…?-
-¡Tienes que dejar a Jessica! – le exigió la joven plantándose frente a ella. Aquello sorprendió mucho a Yuri
-¿Cómo dices?-
-¡Que te alejes de Jessica!- Yuri creía haber visto antes a aquella chica, pero no estaba segura. Hasta que la reconoció
-¡Eres la amiga de Tiffany!- grito Yuri comenzando a entender
-Jessica no te ama. Ella ama a Tiffany-
-Eso ya lo sé- al escuchar aquellas palabras la pequeña chica abrió mucho los ojos
-¿Y aun sabiéndolo estas con ella?- Yuri sonrió
-Creo que estas malinterpretando las cosas. Yo no estoy con Jessica de esa forma. Ella es mi prima-
-¡¿Tu prima?!- la expresión de aquella chica no tuvo precio
-Sí, mi prima hermana-
-¿Eso significa…?-
-Qué tu amiga es la única dueña del corazón de Jessica- Taeyeon y Yuri intercambiaron sonrisas, pero de pronto Taeyeon bajo la mirada y sus mejillas se sonrojaron
-Perdonadme-
-No te preocupes. No pasa nada- le dijo Yuri quitándole importancia –Mejor dime ¿Por qué no fue Tiffany quien vino a exigirme que me alejara de Jessica?-
-¡Cierto! ¡Tiffany!- Taeyeon levanto la cara. Yuri noto su preocupación de inmediato -¡Necesito hablar con Jessica! ¿Sabes donde esta?-
-Lo sé. Pero primero, dime qué está pasando ¿Por qué no vino Tiffany?-
-No puede…-
-No te diré donde esta Jessica hasta asegurarme de que Tiffany no le causara as daño- Taeyeon negó con un movimiento de cabeza
-¡No hay tiempo! ¡Necesito hablar con Jessica! ¡Ella tiene que saber…!-
-¿Qué?-
-¡Van a obligar a Tiffany a casarse! ¡Su padre la tiene encerrada e incomunicada…!-
-Espera, espera ¿Cómo que la van a obligar? ¿Ella no quiere casarse?-
-¡Claro que no! ¡Tiffany iba a cancelar la boda! ¡Por eso vinimos ayer! ¡Para decírselo a Jessica!-
-¿Entonces si la quiere?-
-¡La ama! ¡Si no está con ella se muere!- cuando Yuri escucho a Taeyeon se lleno de felicidad y comenzó a gritar y saltar por la emoción, tanto que al final abrazo a la pequeña chica que acababa de conocer
-¡Eso es maravilloso!- grito la morena apretando un poco más a Taeyeon
-Lo sé. Pero hay que hablar con Jess…-
-Ven- Yuri tomo la mano de Taeyeon y la llevo a la parte trasera de la tienda. El departamento de Yuri estaba sobre la florería y era allí donde estaba Jessica. No le dio tiempo a Taeyeon de poder hacer ninguna pregunta cuando ya estaba dentro de la casa.
-¡Jessica!- grito la morena entrando a su habitación, pero la encontró vacía. Se dirigió al baño, quizá Jessica estaba allí, pero también lo encontró vacio. Entonces fue a la recamara en donde Jessica se estaba quedando, pero el resultado fue el mismo. Jessica no estaba en la casa. Taeyeon no se había movido de la sala cuando Yuri volvió a aparecer. –No está- le dijo a la bajita –Espera. Voy a llamarla- Yuri tomo su celular y marco el número de Jessica, pero no contesto. –No responde-
-¿Tienes idea de a donde pudo ir?- pregunto Taeyeon. Yuri lo pensó por un momento
-¡Sí!- respondió con una sonrisa -¡Vamos!-
Estaba cansada, molesta y adolorida en medio de mi recamara. De rodillas, tratando de recuperar el aliento. Desde que mi padre me encerró, no he hecho otra cosa más que gritar, destruir algunos de mis muebles y exigir que me dejen salir de aquí. Pero hasta ahora todo ha sido en vano. Mi mano esta lastimada, me corte cuando rompí el espejo. Al principio sangraba mucho, pero ahora solo esta manchada de sangre seca. Eso tampoco les importo.
Me siento completamente atrapada, pero sé que tengo que encontrar la forma de salir de aquí e ir con Jessica. Necesito estar con ella, necesito ver su sonrisa, esa sonrisa que solo está reservada para mí. No quiero casarme.
Pensar en ello. En la impotencia que tengo al tomar decisiones respecto mi propia vida, hace que las lágrimas vuelvan a inundar mis ojos. Aprieto los puños y golpeo el suelo con fuerza. La herida en mi mano se vuelve a abrir y a sangrar, pero no me importa. La habitación es un desastre, parece el escenario de una guerra. Nada está en su lugar, hay muebles destrozados y vidrios por todo el piso. Miro a mí alrededor y solo encuentro destrucción y desastre, justo lo que será mi vida si me caso con Nichkun como quiere mi padre. El hermoso rostro de Jessica aparece en mi mente y encuentro la fuerza para seguir intentando. No me voy a casar. Tengo que salir de aquí.
Vuelvo a ponerme de pie y camino hacia la puerta, pero cuando estoy a punto de tomar la perilla, esta se abre. Doy rápidamente unos pasos hacia atrás para alejarme. Mi padre entra con las manos dentro de los bolsillos y con una expresión dura en el rostro, sigue molesto. Se detiene a observar el lugar y luego fija su mirada sobre mí.
-Veo que te estás divirtiendo- ¿Acaso eso fue una broma? me pregunto en silencio -¿Ya te viste en un espejo?-se que se refiere a mi apariencia. Claro que no me he visto en el espejo, lo rompí, pero se que debo de dar la impresión de estar loca. Mi ropa esta manchada y desarreglada, mi cabello enmarañado y desordenado, mis ojos rojos e hinchados de tanto llorar y de no dormir. –Así no es como debería de lucir una novia en la víspera de su boda-no quiero hablar con él así que no respondo. Empieza a caminar por la habitación.
-No me voy a casar- le dijo al final. Él se detiene y toma una de las fotos que esta sobre mi escritorio, en ella estoy con Jessica.
-Esperaba que para este momento ya hubieras cambiado de opinión- me dice con tranquilidad
-¡No tengo porque cambiar de opinión! ¡No importa que me tengas encerrada! ¡No me importa que me obligues a ser parte de esta farsa! ¡El día de mañana mi respuesta será la misma! ¡No voy a casarme!- grito tan fuerte que me lastimo la garganta. Mi padre camina asía mi con la Foto en la mano
-Mi pequeña. Mañana vas a caminar al altar con una sonrisa, y cuando el ministro te pregunte si aceptas casarte con Nichkun, le dirás que sí…-
-Yo no…- con un movimiento brusco me toma del rostro apretando mis cachetes con fuerza
-¡Lo haras!- grita. Me suelto de su agarre con facilidad
-¡No! Papá, por favor, no puedes obligarme-
-Si de verdad te importa esa basura, vas a casarte mañana- aquella amenaza me dejo sin palabras y el mieod me paralizo de pronto
-¿De qué…?-
-Digo que si de verdad te importa la chica, vas a hacer todo lo que yo te diga- no podía creerlo, no quería creerlo.
-¿Qué le hiciste?-
-Aun nada. Pero si sigues dando problemas puedo hacerle muchas cosas- no pudo reaccionar ante aquello –Eso pensé que dirías- él, se acerco a mí y me levanto el rostro con ternura para mirarme a los ojos –Todo lo que hago es por tu bien mi niña. Entiende que solo lo hago porque te amo y no quiero que te pase nada malo- me da un beso en la frente y se marcha, no sin antes entregarme la foto de Jessica.
Mi padre tenía a Jessica, y si no hacia lo que quería, le haría daño, incluso podía desaparecerla para siempre. Tenía que salvarla. No podía permitir que nada le pasara por culpa mía, no a ella. Mis manos estaban atadas, no tenía salida y ahí, en mi habitación lo único que me quedaba eran las lágrimas que no dejaban de inundar mis ojos.
Taeyeon y Yuri estaban sentadas en la barra del bar favorito de Jessica. La habían buscado por todos lados durante toda la tarde, pero no dieron con ella. Mientras Taeyeon bebía una cerveza, Yuri seguía marcando el teléfono de Jessica sin obtener respuesta.
-¡¿En dónde demonios estas?!- dijo molesta la morena botando el celular
-¿Qué hacemos?- le pregunto Taeyeon
-No lo sé-
-Tiffany se casa mañana-
-Lo sé- Yuri se llevo las manos a la cabeza
-Jessica tiene que impedir esa boda-
-¡Lo tengo!- grito Yuri poniéndose de pie –Tengo un plan-
Sulli se encontraba en la entrada al salón en donde se llevaría a cabo la ceremonia, junto a sus padres, recibiendo a los invitados. Estaba muy nerviosa y desesperada, aunque no lo demostraba. No había tenido noticias de Taeyeon desde el día anterior y la boda iba a comenzar en media hora. Tiffany estaba en una habitación preparándose para entrar a la iglesia. Tampoco había visto a Hechul, su hermano, pero eso no le extrañaba ya que él era el encargado de organizar el banquete para la fiesta después de la boda. De pronto sintió unos golpecitos en la espalda, se giro y encontró a Taeyeon junto con otra chica.
-¡Aquí estas!- le dijo Sulli tomándola de la mano para alejarse unos metros y poder hablar sin que fueran escuchadas -¿En donde habías estado? ¿Dónde está Jessica?- pregunto Sulli
-Cálmate. Necesitamos tu ayuda-
-¿Mi ayuda?-
-Vamos a sacar a Tiffany- le dijo la otra chica que acompañaba a Taeyeon y a la que Sulli nunca antes había visto
-Pero necesitamos una distracción. Y esa distracción eres tú- le dijo Taeyeon sonriendo
Solo faltaban quince minutos para que la ceremonia diera inicio y las chicas estaban a punto de jugarse el todo por el todo. Solo tenían una oportunidad, pero si fallaban, Tiffany terminaría casándose con Nichkun. Así que se pusieron manos a la obra.
La habitación en donde estaba Tiffany era custodiada por dos hombres altos y corpulentos, a ellos eran a los que tenían que quitar. Sulli caminaba junto con Yuri a la habitación, cuando de pronto fingió un desmayo.
-¡Sulli! ¡¿Sulli qué te pasa?!- grito Yuri como una loca para llamar la atención de los dos guardias -¡Ayúdenme!- uno de ellos se acerco a las chicas, pero el otro sujeto no abandono su puesto
-¿Qué sucede?- pregunto el hombre
-¡No lo sé! ¡Creo que le dio un ataque! ¡Necesita ayuda!- Yuri estaba histérica, pero aun así el otro guardia no se movió, por los gritos alguien más estaría pronto ahí. Solo tenían un par de minutos. Entonces Sulli fingió ahogarse y ante aquello el guardia no supo qué hacer, así que llamo a su compañero
-¡Ayúdame!- le grito, y por fin se movió de la puerta. Yuri le hizo la señal a Taeyeon para entrar corriendo en la habitación.
Tiffany estaba sola en la pequeña habitación, mirándose en el espejo con tristeza, cuando escucho la puerta abrirse
-¡Tiffany!- era Taeyeon, corrió a ella y la abraso. Pero fue un abraso corto, Taeyeon tenía que actuar rápido
-¿Qué pasa?- pregunto Tiffany
-¡No hay tiempo!- Taeyeon tomo una toalla y con ella amarro la perilla de la puerta para que no se pudiera abrir
-¿Tae qué está pasando? Escuche que alguien grito el nombre de Sulli- Taeyeon también coloco una silla para atrancar la puerta, corrió a la ventana para comprobar que podía abrirse y luego regreso por Tiffany
-Tenemos que irnos- le dijo –Te vamos a sacar de aquí-
-¿Qué?-
-Ven- Taeyeon la tomo de la mano y la dirigió a la ventana, para salir por ahí, pero Tiffany se detuvo de golpe
-No puedo irme- le dijo a Taeyeon
Afuera ya se había reunido un grupo considerable de personas. Mirones más que nada. Entre ellos estaba Nichkun y el padre de Tiffany
-¿Qué sucede?- pregunto Nichkun
-Se desmallo- le respondió el guardia. Sulli no podía continuar fingiendo, así que comenzó a abrir los ojos lentamente
-Está despertando- dijo el guardia con alegría. Todos estaban aliviados, pero el padre de Tiffany no se trago aquel cuento, sobre todo cuando vio la puerta sin guarias
-¿Y Tiffany?- les pregunto a los guardias
-Está dentro- le aseguro uno de ellos. El señor Hwang intento abrir la puerta, pero esta no se abrió. Entonces miro furioso a los guardias
-¡Ábranla!- les ordeno
Taeyeon escucho como intentaba abrir la puerta
-Hay que irnos- dijo, volviendo a jalar a Tiffany, pero esta no se movió
-Tae no puedo-
-¿De qué hablas? ¿Qué…?-
-Mi padre tiene a Jessica. Si no me caso la va a matar-
-¡¿Qué?!- los guardias estaban golpeando la puerta. En cualquier momento estarían ahí -¡Eso no es verdad!- un nuevo golpe –Tenemos que irnos Tiffany. No hay tiempo-
Cuando lograron tirar la puerta, el primero en entrar fue el señor Hwang. Su furia se incremento al encontrar la habitación vacía. Apretó con fuerza los puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos
-Señor…-
-¡Encuéntrenla!- grito a los guardias y de inmediato se fueron
-¿Qué está pasando?- pregunto Nichkun a sus espaldas -¿Dónde está Tiffany?- el señor Hwang no respondió y también se marcho
Taeyeon y Tiffany avanzaba con precaución, les faltaba muy poco para llegar a la salida. Allí las estaba esperando Yuri en su auto, lista para largarse cuando llegaran. Solo tenían que atravesar el corredor y estarían fuera. Estaban detrás de un muro tratando de ocultarse. Taeyeon se asomo para ver que el pasillo estuviera libre
-No hay nadie- le dijo a Tiffany para que avanzaran. Pero justo a la mitad fueron descubiertas por los guardias
-¡Ahí están!- grito uno de ellos
-¡Corre!- le dijo Tae a Tiffany tomándola de la mano. El plan había fallado. Tendría que recurrir al plan B. Tiffany creía que Taeyeon estaba corriendo sin sentido, pero no sabía que junto con Yuri, se había pasado la noche entera estudiando los planos del edificio y conocía todas las posibles salidas. Las dos chicas corrieron, pero otros dos sujetos les salieron al paso. Entonces Taeyeon tomo un camino que no ubicaba entonces al doblar en una esquina se encontraron con tres pasillos y no sabían cual tomar.
-Tae- trato de presionarla Tiffany por que los guardias les pisaban los talones
-Por aquí- dijo Tae sin estar segura y continuo corriendo hasta que se toparon con una puerta, sin pensarlo dos veces, la abrieron y se encontraron la bodega de alimentos del edificio -¡Demonios!- Taeyeon estaba desorientada y sabía que el camino se terminaba ahí, no podía regresar -¡Escóndete!- le ordeno a Tiffany y volvió al corredor dejándola sola. Atoro la puerta con lo primero que encontró, una escoba, como si aquello fuera a impedir que entraran, pero aun así lo hizo. Espero a que llegaran los guardias.
Tiffany estaba agitada y asustada, sabía que no había salida, pero no quería aceptar su destino. Sabía que estaba sola, o eso pensaba. De pronto sintió a alguien detrás de ella. No le dio tiempo de reaccionar ya que, la sujeto de la cara colocando un trapo húmedo sobre su boca y nariz para evitar que pudiera gritar. Segundos después perdió el conocimiento.
Cuando los guardias llegaron, no lo hicieron solos. Nichkun y el padre de Tiffany estaban con ellos. Además de Sulli y Yuri, las habían atrapado, así que aunque hubieran llegado a la salida, no habrían podido escapar.
-Buen intento niña, pero no fue suficiente- le dijo el señor Hwang a unos pasos de ella –Mas tarde me encargara de contarle a tus padres lo que has hecho. Ahora quítate- Taeyeon no se movió, pero el señor Hwang la empujo con "delicadeza". Retiro la escoba que atoraba la puerta y que Tae había colocado con desesperación y la abrió.
Todos entraron y buscaron a Tiffany, pero no la encontraron. Las tres chicas se miraron sorprendidas y sin poder entender que había pasado. Buscaron a la chica por todos lados, pero no apareció. Obviamente la boda termino cancelándose enfureciendo no solo al señor Hwang, sino también a Nichkun quien en ese momento era el hazmerreir de todos. Se convirtió en el novia que dejaron plantado en el altar.
-¿Qué paso?- le pregunto Taeyeon a Yuri aun sin poder explicar lo que había sucedido. Pero Yuri tampoco lo sabía, estuvo a punto de hablar cuando le llego un mensaje de texto.
Tiffany comenzó a despertar al escuchar el ruido de las olas rompiendo contra las rocas. Poco a poco abrió los ojos tratando de enfocar la vista. Sentía un ligero dolor en la cabeza, pero no sabía por qué. Acomodo su cuerpo sobre la suave cama y las tersas sabanas que cubrían su cuerpo. Con el sonido de las olas fuera de la ventana lo único que deseaba era seguir durmiendo. El sonido de las olas siempre la relajaba. Olas ¿Por qué había olas? Se pregunto la chica y de pronto recordó lo que hacía antes de perder el conocimiento. Se enderezo de golpe sobre la cama.
Estaba en una habitación muy grande y lujosa. Miro su cuerpo y se dio cuenta con miedo, de que no tenía puesto su vestido de novia. En su lugar llevaba un short y una playera de tirantes ¿Qué era lo que estaba pasando? ¿Cómo había llegado ahí? ¿En dónde estaba? ¿Quién la había llevado?
-Tengo que admitir- escucho su voz, pero no estaba segura. Quizá la había imaginado como tantas otras veces, podía ser que solo fuera producto de su imaginación –Que siempre me ha gustado mucho verte dormir- Tiffany busco el lugar de donde provenía aquella voz. Y la encontró. Estaba frente a ella, sentada en un pequeño sillón frete a la cama, era Jessica que la estaba observando. Al verla, el corazón le dio un vuelco y sintió que algo en su interior se le fue a los pies.
-Jessica- susurro Tiffany aun sin poder creer que fuera real. La chica frente a ella se puso de pie y camino asía ella. Tiffany la observo recorrer la habitación con calma y en silencio.
-Hola Tiffany- saludo la chica con una sonrisa en los labios, al pie de la cama –Espero que no te importe tener que pasar tu luna de miel siendo mi prisionera-
-Yo… ¿Cómo…?- Tiffany se miro de nuevo el cuerpo
-Ha, eso. Bueno, tuve que quitarte ese horrible vestido y te puso algo mas…- Jessica miro el cuerpo de Tiffany con una sonrisa –Cómodo- Tiffany se ruborizo, las dos intercambiaron miradas –Te extrañe- le dijo Jessica. Ante aquello los ojos de Tiffany se llenaron de lágrimas
-Perdóname- le pido bajando la mirada. Jessica tomo asiento en la cama –Todo esto es mi culpa- acepto entre sollozos
-Tienes razón- le dijo Jessica sorprendiendo a Tiffany –Tú eres la culpable. Es por ti que yo no volveré a enamorarme nunca- aquellas palabras le dolieron mucho a Tiffany, pero no podía decir nada, sabía perfectamente lo mucho que había dañado a Jessica. Si ahora la despreciaba lo tenía bien merecido. Agacho de nuevo la cabeza, no podía verla a los ojos. Entonces sintió las suaves yemas de los dedos de Jessica rosar los suyos, parecía como si poco a poco fueran pidiendo permiso para entrelazarse con los de ella. Tiffany levanto el rostro y se encontró con una sonrisa llena de amor. Sus dedos terminaron entrelazados –No volveré a amas Tiffany- le dijo Jessica –Porque mi corazón es incapaz de amar a alguien que no seas tú- con la otra mano, Jessica limpio una lagrima que corría por la mejilla de Tiffany
-Creí que mi padre te había hecho algo-
-Lo intento. Pero tu hermano llego a tiempo para impedirlo-
-¿Hechul?- Tiffany se sorprendió
-Te quiere muchísimo ¿Sabes? Él me ayudo a robarme a la novia-
-Creí que Taeyeon…-
-Tu amiga tiene una forma muy escandalosa de hacer las cosas. Pero gracias a ella tuve una muy buena distracción- Jessica volvió a sonreír –Perdóname por abandonarte Tiffany-
-No tienes que disculparte. Fui yo quien te dio la espalda. Deje que mis miedos… -Tiffany no podía hablar más ya que Jessica se lanzo sobre ella para besarla. Volver a sentir esa sensación fue la gloria para ambas. Poco a poco se recostaron sobre la cama
-Hablas mucho- le susurro Jessica antes de volver a besarla. Después de una buena ronda de besos y caricias las dos se quedaron recostadas y abrazadas
-¿Qué va a pasar ahora?- le pregunto Tiffany
-No estoy segura. Quizá sea difícil, tal vez lleguen momentos en los que tengas miedo, en los que quieras tirar la toalla, pero yo voy a estar ahí Tiffany y nunca voy a irme, eso te lo prometo. Incluso, dentro de muchos años, cuando estemos muertas, a donde sea que tú vallas yo iré- Tiffany sonrió
-No creo que a ti te dejen entrar al cielo-
-¿Por qué no? Puedo darle mordida a san Pedro. Quiero ver que intente separarme de ti- las dos se soltaron a reír en medio de aquella paz
-Te amo Jessica-
-Te amo Tiffany- volvieron a besarse.
Iban a disfrutar aquel momento. Sabían que tenían mucho por enfrentar, un camino muy duro por recorrer. Pero también sabían que no estaban solas, tenían amigos que las apoyaban, y lo más importante, ahora se tenían la una a la otra y no necesitaban nada más. Ahora eran libres y podían amarse sin miedo, sin esperar la aprobación de otros, sin tener que preguntarse si hacían lo correcto. Lo único que importaba en ese momento era el amor que se tenían.

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